Tegucigalpa, Honduras.- Productores de hortalizas de La Esperanza, Intibucá, impulsan la transformación productiva mediante la implementación de nuevas tecnologías y asistencia técnica.
Con apoyo de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), se invierten más de 1.5 millones de lempiras para mejorar la producción en esta zona occidental del país.
Representantes de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG) y productores participaron en una actividad de campo desarrollada como parte del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad (ProOccidente).
La jornada contó con la participación de productores organizados de la comunidad de El Pelón, MIPyMEs rurales, autoridades locales y equipo técnico.
El objetivo fue conocer en el territorio los avances del modelo de intervención implementado en el occidente del país con apoyo gubernamental.
Moisés Abraham Molina, titular de la SAG, expresó: “Con este tipo de inversiones y tecnologías, estamos fortaleciendo la producción de nuestros agricultores, mejorando sus ingresos y preparándolos para enfrentar los retos del cambio climático”.
Los socios del grupo El Pelón están conformados por 32 familias indígenas lencas. La inversión ha permitido la entrega de 94 Tecnologías Climáticamente Inteligentes, incluyendo casas malla con riego, reservorios con geomembrana y equipos de fumigación, aplicados en más de siete hectáreas de café y hortalizas bajo ambiente protegido.
Los productores destacaron avances importantes en sus sistemas productivos, con mejoras en rendimiento, ahorro de agua y reducción de riesgos climáticos, además de una mayor vinculación con los mercados locales.
Dina Esther Núñez, productora de hortalizas y beneficiaria del proyecto, manifestó: “Hemos transformado la manera de producir, ahora con el invernadero, paneles solares, sembradora manual de zanahoria, vamos a seguir creciendo cada día”.
El proyecto también impulsa la sostenibilidad ambiental mediante la protección de microcuencas y el uso eficiente del agua, en coordinación con mancomunidades y actores locales del territorio.
El enfoque implementado prioriza la inclusión de mujeres, jóvenes y pueblos indígenas, quienes representan una parte fundamental del desarrollo rural en la región.
Las autoridades dieron a conocer que el proyecto ProOccidente ha beneficiado a más de 5,400 productores, con una inversión superior a 20.3 millones de lempiras en Tecnologías Climáticamente Inteligentes, fortaleciendo la productividad, la resiliencia climática y el acceso a mercados en el occidente del país.
El impacto del proyecto también se refleja en la adopción de tecnologías en más de 1,600 hectáreas, así como en procesos de capacitación y asistencia técnica que fortalecen la producción, la nutrición familiar, la gestión de mercados y la educación financiera.
Las autoridades recordaron que el proyecto ProOccidente, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), tiene como objetivo incrementar de manera sostenible los ingresos de los hogares rurales beneficiarios en el Corredor Seco de Honduras, que incluye los departamentos de Santa Bárbara, Copán, Ocotepeque, Lempira, Intibucá y La Paz.