Las cartas de la suegra de Carolina Flores: "Perdóname hijo, te lo ruego"
Tras su captura en Venezuela, se revelaron mensajes donde Erika María le pide perdón a su hijo y confiesa el peso del instante que cambió sus vidas
- Actualizado: 02 de mayo de 2026 a las 14:39
Tras su captura en Caracas, Venezuela, comenzaron a circular textos atribuidos a Erika María Guadalupe, presuntamente hallados en su teléfono móvil, luego de su aprehensión el 29 de abril. ¿Qué dicen esos textos? A continuación los detalles.
Los escritos, difundidos por la comunicadora Jostin Montilla, no han sido validados oficialmente por las autoridades, pero ofrecen una mirada íntima sobre el conflicto familiar que antecedió al feminicidio de Carolina Flores Gómez, la joven de 27 años, originaria de Ensenada, asesinada el 15 de abril en Polanco, Ciudad de México.
En los mensajes dirigidos a su hijo, Alejandro Sánchez, la mujer describe una relación fracturada desde antes del crimen. Según los escritos, Erika María se sentía excluida de la vida de su hijo y de su nieto, Luca, asegurando que Carolina le impedía tener contacto con ellos si no era bajo su estricta autorización.
Las cartas describen reclamos por gestos cotidianos, como el haber besado a su nieto a pesar de las restricciones por el uso de cubrebocas. Para la suegra, estos incidentes eran muestras de una "majadería" constante por parte de la víctima, quien supuestamente planeaba mudarse definitivamente a Ensenada para alejar por completo a Alejandro de su madre.
Más adelante, los textos dejan entrever culpa e incertidumbre tras el ataque ocurrido el pasado 15 de abril. Sin saber en ese momento que Carolina ya había fallecido a causa de los múltiples impactos de bala, la mujer escribía: "Espero no haberla lastimado tanto y se recupere pronto".
Según la acusada, los días se le hacían eternos pensando en el "maldito instante" que destruyó a su familia. "Perdóname hijo, te lo ruego", sentenció en uno de los párrafos.
La cronología del feminicidio, reconstruida por reportes periodísticos, indica que la tragedia se consumó en apenas 29 minutos. Erika María ingresó al departamento en Polanco a las 10:55 horas; tras una breve discusión en la cocina, se registraron los disparos a las 11:24, dejando a la joven de 27 años sin vida en el lugar.
Lo más estremecedor del relato es la frialdad posterior al ataque, pues la presunta agresora permaneció en el inmueble 21 minutos más para empacar sus maletas.
A las 11:45 horas abandonó la escena, iniciando un escape que la llevaría a salir de México vía Panamá ese mismo día para refugiarse finalmente en Caracas.
La travesía de Erika María terminó el 29 de abril, cuando autoridades venezolanas lograron su ubicación gracias a una ficha roja de Interpol.
El escondite, un departamento en la capital venezolana, fue finalmente allanado tras el seguimiento de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, que ya había emitido la orden de aprehensión dos días después del crimen.
En sus últimos textos, Erika admite que Alejandro ahora tiene una nueva familia, aunque esta haya sido golpeada de forma irreversible por sus propias manos.
Carolina Flores Gómez, originaria de Ensenada, fue encontrada sin vida con impactos en la cabeza y el tórax, según los resultados de la necropsia.
Actualmente, Erika María permanece bajo custodia en Venezuela mientras se gestiona su extradición a México. Se espera que en las próximas semanas sea trasladada ante un juez mexicano para responder por el cargo de feminicidio