Tegucigalpa, Honduras.- Un menor de 16 años de edad fue acribillado a disparos la noche del domingo, en una de las calles de la conflictiva colonia Nueva Suyapa, en la capital de la República.
Se trata de Joel Alexander Álvarez Uclés, quien vivía en la misma colonia dónde le quitaron la vida a disparos; su crimen habría sido perpetrado por pandilleros que tienen el control criminal de ese vecindario capitalino.
Al parecer, el adolescente se introdujo en un sector de Nueva Suyapa en el que no era muy bien visto, acción que molestó a los mareros que pululan en el lugar; estos le dieron persecusión por varios minutos, logrando darle alcance en el sector conocido como El Infiernito.
El cipote intentó huir del asedio de los sicarios, pero le fue imposible correr más rápido ya que no andana con zapatos, si no que llevaba puestas un par de sandalias.
Rondín policial
Al escuchar varias detonaciones de armas de fuego, una patrulla policial que rondaba en la colonia Nueva Suyapa, acudió al sitio dónde se escucharon los disparos, y al llegar encontraron a Joel Alexander ya sin vida, sobre el bordillo de la calle.
Minutos después, la madre del adolescente llegó a la escena junto otros parientes, y al ver a su hijo ensangrentado y muerto, comenzó a llorar; manifestándole a su hijo cuánto le había aconsejado para que anduviera por el camino del bien.
La mujer comentó que vio a su hijo por última vez a las 6:00 de la tarde del domingo; él le dijo que iría a comprar algo -sin detallar qué y a dónde-. El adolescente no regresó más a su casa, y fue hasta las 11:00 de la noche que su madre fue informada por una familiar, que su hijo estaba muerto en una calle de El Infiernito.
El cuerpo presentaba al menos nueve orificios de proyectiles, la mayoría de ellos en el tórax y otros en el brazo izquierdo.
El levantamiento del cadáver finalizó a eso de las 3:00 de la mañana del lunes, para luego llevarlo a la morgue del Ministerio Público (MP). Horas después fue entregado a su madre.