Tegucigalpa, Honduras.- El hedor que se desprendía desde el interior de una casa en la comunidad de Cofradía, en el municipio de Tatumbla, alertó a los vecinos del lugar; cuando ingresaron para averiguar qué pasaba, constataron un infausto suceso.
Don Mario Rodríguez, el propietario de la vivienda, yacía tirado en una sección de la casa, muerto y en avanzado estado de descomposición o putrefacción, como si hubiese perdido la vida desde hace varios días.
Sorprendidos por la escena encontrada, los vecinos y amigos de don Mario llamaron a la Policía Nacional (PN) para informar de lo sucedido, y que pudieran hacerse presente de forma inmediata a Cofradía.
Los agentes policiales asignados a la Jefatura Municipal de Policía de Tatumbla llegaron la noche del sábado al sitio antes mencionado, para tomar el control de la escena de muerte e iniciar las coordinaciones con Medicina Forense e Inspecciones Oculares de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), para hacer el levantamiento de ley del cadáver, pero este no se llevó a cabo.
¿Homicidio o no?
Las primeras hipótesis señalan que la muerte de don Mario Rodríguez pudo haber sido provocada por terceros, pero serán las investigaciones posteriores, tanto de la DPI, como de Medicina Forense, las que confirmarán si existió violencia en este deceso.
El cuerpo no fue trasladado a la Morgue del Ministerio Público (MP), para realizar la autopsia médico legal, a pesar de que la Policía Nacional (PN) llegó a tomar parte del suceso.