Haber utilizado el dinero que le habían robado a su víctima, antes de asesinarlo, los tiene hoy de cara ante la justicia.
Se trata de un grupo de implicados en la muerte de un policía de Tránsito que fue capturado tras haber pagado en una estación gasolinera en las cercanías del sector El Carmen con dinero ensangrentado.
Tras cometer el asesinato y el robo de las pertenencias de Guadalupe Antonio Mateo Hernández, policía de Tránsito, originario de Gracias, Lempira asignado hace dos años a la zona norte, los presuntos hechores decidieron ir a una gasolinera a comprar bebidas alcohólicas con el dinero robado.
El lunes pasado Mateo Hernández se encontraba de día libre celebrando en horas de la noche en compañía de su pareja en las festividades de la Feria Juniana, ubicadas en el barrio Guamilito.
Alrededor de las 12:00 de la medianoche, el policía decidió ir a retirar dinero a un cajero automático, entre la dos y tres calles, tercera avenida, sin sospechar que eso sería lo último que haría en su vida.
El agente era vigilado por tres hombres y una mujer a bordo de un taxi Toyota Corolla con placas AAL1810 y número 0520, en una acera frente al cajero.
Cuando la víctima salió a la calle, los implicados dejaron que avanzara algunos metros junto a su pareja y después lo encañonaron y le dijeron que no se resistiera al asalto.
Mateo Hernández comenzó a entregarles su billetera y una cadena a los asaltantes, pero después intentó defenderse. Fue en ese momento en que uno de los maleantes le disparó una sola vez con un arma de fuego calibre nueve milímetros, hiriéndole en la cabeza.
Guadalupe Mateo murió al instante a causa de una laceración cerebral, indicaron autoridades de Medicina Forense.
Testigos del crimen dieron aviso a la Policía, quienes activaron una alerta para todas las patrullas y policías motorizados para la localización y captura de los implicados.
El informante detallo características precisas del taxi y de los cuatro implicados.
Casualidad
Varios agentes de Policía que se conducían en una patrulla decidieron ir a comprar a las 3:00 am de ayer a la misma gasolinera donde los sicarios se encontraban tomando cervezas compradas con el dinero robado.
Uno de los policías compró un refresco y cuando el cajero le entregó el cambio, un billete tenía rastros de sangre, el cajero informó que el efectivo lo había recibido de un grupo de jóvenes que estaba en el estacionamiento.
Los agentes detuvieron a los supuestos implicados identificados como Manuel Alejandro Posadas (19), Arón Delmiro Martínez (30), Bryan Vásquez Rivas (19) y Gladys Margarita Mejía (19) en posesión de las pertenencias de la víctima y el arma de fuego.