Sucesos

Al menos 84 taxistas fueron asesinados en 2012 en Honduras

Una de las principales causas de muerte es porque se niegan a pagar el “impuesto de guerra”, donde estarían involucrados hasta miembros de la Policía.

15.04.2013

Un informe del Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), denominado “Situación de los derechos humanos 2012” establece que el año anterior perdieron la vida de manera violenta 84 taxistas en Honduras.

En el documento se establece que el taxi es uno de los medios de transporte público que se utiliza en las principales ciudades, donde el usuario paga una tarifa al conductor a cambio del servicio prestado. Es por eso que los taxistas “son una parte importante en la sociedad y el servicio público que prestan es apreciado y respetado”.

Sin embargo, en los últimos años, el oficio de taxista se ha convertido, en Honduras, en una ocupación de alto riesgo para quienes la ejercen, ya que tienen que exponer su vida a cualquier hora del día. Registros del Conadeh indican que en el 2012 esta actividad dejó como saldo la muerte violenta de, al menos 84 taxistas, 15 ruleteros heridos de gravedad y cerca 20 pasajeros muertos o heridos.

En el informe se establece otros hallazgos que revelan los peligros a los que tienen que enfrentarse los que se dedican a esta actividad de alto riesgo.

Entre estas se encuentran las extorsiones, “en las que incluso, podrían estar participando miembros de la Policía”, dice el documento. Eso quedó evidenciado en septiembre de 2011, cuando un grupo de taxistas, en forma valiente, denunció, ante esta oficina, a miembros del cuerpo de investigación por cobrarles “impuesto de guerra”, establece el informe.

Extorsión

Según se da a conocer, en el 2012, muchos taxistas perdieron la vida violentamente o resultaron heridosT a manos de los “extorsionadores” , e inclusive algunos “pasajeros” que se subieron a la unidad con el propósito de asaltarlos.

Para el caso, el 2 de abril de 2012, dos personas que se transportaban en motocicleta atacaron a balazos, a eso de las 6:30 PM a cuatro taxistas que se encontraban en el punto de taxis de la colonia Torocagua. El hecho violento dejó como saldo un ruletero muerto y tres gravemente heridos.

Al parecer, la balacera se produjo luego que los taxistas le propusieron a los extorsionadores que no les cobraran el “impuesto de guerra” en Semana Santa, por la baja clientela que tienen en esas fechas.

Otro de los casos se registró el 5 de junio de ese mismo año, en un car wash de La Ceiba, Atlántida. Mientras se realizaba una reunión de taxistas afiliados a la empresa “AORAS”, apareció un vehículo con vidrios polarizados en el que iban varias personas a bordo con armas de grueso calibre, llegaron al lugar y empezaron a disparar contra los presentes, luego se dieron a la fuga, dejando como saldo trágico la muerte de la propietaria del local y de la empresa de radiotaxis “AORAS”, María Aurora Pavón, y de su conductor Óscar Murillo. Además, cuatro taxistas y la secretaria de la empresa resultaron gravemente heridos.

El 19 de diciembre, mientras los ruleteros del punto de taxis de la colonia Kennedy realizaban una reunión en la que negociaban con los extorsionadores, ya que les habían incrementado la tarifa y no tenían capacidad de pago, varias personas a bordo de un vehículo turismo se apostaron frente al estadio Emilio Larach y mataron a un taxista e hirieron a otro. Muchos taxistas han tenido que retirarse de los puntos de taxi por las constantes amenazas a muerte que reciben.

En su mayoría, los victimarios de taxistas son personas desconocidas que se conducen en vehículos o en motocicleta. En algunos casos, los victimarios se suben a la unidad como pasajeros y no solo terminan asaltando a la víctima, sino hasta la matan en forma violenta.

“Un alto porcentaje de los taxistas fueron ejecutados en el interior de las unidades que conducían, otros murieron en la vía pública, en la misma estación de taxis donde laboraban o a pocos metros de su vivienda” establece el informe. Otro de los hallazgos es que “muchos taxistas fueron raptados antes de ser ejecutados por sus victimarios”.

En el 2012, al menos seis personas, de las 84 víctimas, se dedicaban a manejar mototaxi.

En cuanto al rango de edad, del 70 por ciento de los taxistas que mueren violentamente, está entre los 20 y los 40 años. De acuerdo con los registros del Conadeh, en el año 2012, murieron en forma violenta tres adultos mayores que se dedicaban a ejercer la actividad.

Entre los hallazgos de mayor preocupación es “la impunidad que gozan las personas que ejecutan taxistas, ya que de los 84 casos registrados en el 2012, apenas en uno se capturó a los supuestos responsables”.

El mismo informe establece que en los meses de marzo y diciembre se reportó el mayor número de muertes con 15 y 12 víctimas, respectivamente.

En términos generales, Honduras registró en el 2012, un promedio mensual de siete taxistas muertos en forma violenta.