Corea del Norte franqueó una nueva etapa en su enfrentamiento con la comunidad internacional al anunciar su intención de reactivar un reactor nuclear detenido en 2007, a pesar de las resoluciones de la ONU prohibiéndole todo programa atómico.
El régimen norcoreano -que ha rechazado las reiteradas advertencias de Estados Unidos y Corea del Sur- ha llevado a cabo varios anuncios y actos en abierto desafío desde el exitoso lanzamiento en diciembre de un cohete considerado como un disparo de ensayo de un misil balístico, y luego un tercer ensayo nuclear en febrero.
A pesar de nuevas sanciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Corea del Norte no ha cedido. Por el contrario, anunció que anulaba el armisticio firmado con Corea del Sur, y terminó declarando que se encontraba “en estado de guerra” con Seúl, 60 años después de un armisticio que interrumpió hostilidades bélicas entre las dos Coreas.
Corea del Norte indicó que iniciaba un proceso de “reajuste y reactivación” de todas sus instalaciones en el complejo nuclear de Yongbyon, incluyendo una planta de enriquecimiento de uranio y un reactor de cinco megavatios.
Ese reactor era la única fuente de plutonio para el programa nuclear militar norcoreano, que tiene suficientes reservas para producir entre cuatro y ocho bombas.
El uranio no es más poderoso que el plutonio pero en cambio es abundante en el subsuelo norcoreano.
La mención de un “reajuste” o de una “modificación” de ciertos equipos del complejo de Yongbyon hace temer que sean convertidos -si no lo han hecho ya- en una unidad de enriquecimiento capaz de producir uranio para uso militar.
Ante este anuncio, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que la crisis en la península coreana ha ido demasiado lejos y que las amenazas nucleares “no son un juego”.
Por su parte, el ministerio surcoreano de Relaciones Exteriores afirmó que se trata de un anuncio “muy lamentable” y pidió a su vecino del Norte que “cumpla con los acuerdos y los compromisos del pasado”.
Lamento de aliados
Por su lado, China afirmó que “lamentaba” que Corea del Norte hubiese anunciado su intención de poner en marcha un reactor nuclear detenido en 2007 pese a las resoluciones de la ONU que se lo prohíben, y pidió “moderación”.
Refuerzo militar de EE UU
Estados Unidos desplegó un sistema de radares de defensa antimisiles balísticos para detectar desde el Pacífico eventuales lanzamientos de cohetes norcoreanos, dijo un funcionario de Defensa estadounidense.
El radar en banda X, montado sobre una plataforma semisumergible y coronado a su vez por una enorme cúpula, se ubicará al este de Japón y desde allí sería capaz de detectar cualquier lanzamiento y seguir la trayectoria de cualquier misil lanzado desde Corea del Norte.
El despliegue de este sistema --llamado SBX-- ha sido descrito como “de rutina” por el funcionario, que habló con la condición de mantenerse en el anonimato.
La fuente señaló que el despliegue del destructor antimisiles “USS McCain” estaba vinculado a la crisis que sacude a la península coreana. Estados Unidos también desplegó otro destructor antimisiles en el Pacífico occidental, el “USS Decatur”, dijo el portavoz del Pentágono George Little.
El SBX efectúa, según Little, pruebas semestrales de todos sus componentes, y consideró que sería “incorrecto en este momento vincular (su despliegue a) lo que sucede en la península coreana”.
Las naves tienen la misión de “proteger nuestros intereses, a nuestras propias tropas en la región y a nuestros aliados, entre ellos Japón”, precisó.