La Habana, Cuba.- Cuba tendrá prolongados apagones durante todo este miércoles, cortes que en el horario de mayor demanda de energía llegarán a dejar sin corriente a la vez al 52,5 % del país, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE).
En los primeros días de 2026 la isla ha vuelto a la tendencia de tasas por encima del 50 % -en su peor momento la afectación llegó al récord del 62 %- que marcó buena parte del año anterior, después de que en las últimas jornadas de 2025 se registraran cortes menores.
La isla ha llegado a esta situación crítica por la confluencia de dos factores principales: la falta de divisas del Estado cubano para adquirir en el exterior suficiente petróleo y el estado precario de sus obsoletas centrales termoeléctricas.
A lo anterior se le suma la incertidumbre tras los ataques estadounidenses que llevaron el pasado 3 de enero a la captura de Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, el principal país proveedor de combustible de La Habana.
También, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, negó este miércoles que el país haya incrementado el envío "histórico" de petróleo a Cuba, aunque reconoció que se volvió "un proveedor importante" a la isla en medio de la fuerte caída en las entregas por parte de Venezuela.
La UNE, adscrita al Ministerio cubano de Energía y Minas, calcula para el horario de mayor demanda de la jornada, en la tarde-noche, una capacidad de generación de 1.550 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.200 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.650 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.680 MW.
Actualmente, seis de las 16 unidades de producción termoeléctrica operativas están fuera de servicio por averías o mantenimientos. Esta fuente de energía aporta en torno al 40 % del mix energético en Cuba.
Asimismo, 100 centrales de generación distribuida (motores) no están operando por falta de combustible (diésel y fueloil).
Expertos independientes señalan que la crisis energética en Cuba responde a una infrafinanciación crónica de este sector, completamente en manos del Estado desde el triunfo de la revolución en 1959.
Varios cálculos independientes estiman que serían precisos entre 8.000 y 10.000 millones de dólares para sanear el sistema eléctrico.
Por su parte, el Gobierno cubano señala al impacto de las sanciones estadounidenses a esta industria y acusa a Washington de “asfixia energética”.
Los prolongados apagones diarios lastran la economía, que se ha contraído un 11 % en los pasados cinco años y este ejercicio cerrará también en negativo. También han sido el detonante de las principales protestas de los últimos cinco años.