Cascadas de tuits, fotografías y videos caseros en vivo por Internet... los venezolanos recurren a las redes sociales, conscientes del riesgo de manipulación, para informar e informarse sobre las violentas protestas contra el gobierno y ante la limitada cobertura que en el marco de una restrictiva ley ofrecen las televisiones locales.
A la escasa difusión de las protestas en canales locales se suman las acciones contra las televisoras extranjeras que se difunden aquí por cable.
Twitter, YouTube, Facebook o Zello, una aplicación que permite usar los teléfonos inteligentes como walkie talkies, tienen un “papel fundamental debido a este silencio televisivo” para informar a la gente o convocar a las manifestaciones, que han dejado al menos ocho muertos en las últimas dos semanas, indica la socióloga Maryclen Stelling.
Los vecinos colocan cámaras en sus balcones y transmiten en vivo por Internet los operativos policiales contra las protestas, que se registran casi a diario en ciudades como Caracas, San Cristóbal (oeste) y Valencia (centro-norte), mientras miles de tuits con reportes de diferentes zonas copan la red.
“Muchísima gente no ha ido a trabajar o ha suspendido actividades porque no tiene información (en los medios tradicionales) de lo que está y no está pasando en el país, por eso acuden a las redes sociales”, explica el director de la ONG Espacio Público, Carlos Correa.
Pese a que también circulan datos falsos o rumores que “generan más incertidumbre”, la sed de información de los venezolanos -devenidos adictos a los teléfonos inteligentes- los empuja a monitorear casi compulsivamente las redes sociales.
“Yo me informo en Twitter principalmente y también veo CNN, porque no hay medios de comunicación en Venezuela que cubran las noticias a cabalidad y cuando colocan información no hay una cobertura completa ni equitativa de lo que está pasando”, criticó una joven abogada que prefiere no dar su nombre.
Autocensura y la ley
Un día antes de la masiva manifestación de estudiantes y opositores en Caracas el 12 de febrero, que dejó tres muertos, el ente regulador de medios Conatel advirtió que sería sancionada la cobertura que “fomente zozobra”, “altere el orden público” o “desconozca a las autoridades legítimamente constituidas”.
Como consecuencia, las manifestaciones en varias ciudades del país no se transmitieron y la gente optó por enterarse de lo que ocurría yendo a las protestas, buscando en redes sociales o por cadenas internacionales como CNN o NTN24, que salió de las cableras ese día acusada por Maduro de causar “zozobra” entre la población.
El gobierno chavista acusa a los medios de “manipular” la cobertura de las protestas.