El servicio de transporte en la colonia Arturo Quezada fue reanudado parcialmente este martes, tras el paro total impuesto ayer a raíz del asesinato de dos conductores de rapiditos.
La colonia capitalina se encuentra bajo fuerte resguardo policial, mientras solo doce de las 50 unidades asignadas a la zona brindan servicio de transporte de la ruta Quezada-Mercado.
Largas filas de pasajeros aguardaban para abordar los vehículos, vigilados por 36 elementos de la Fuerza de Seguridad Interinstitucional Nacional (Fusina).
Cada unidad cuenta con dos uniformados, mientras el resto de efectivos se concentra en la terminal de transporte.
Sin embargo, el contingente resultará insuficiente una vez que los restantes 38 rapiditos reanuden operaciones.
'Los que andan trabajando son los que tenían turno temprano y anda militar, los demás mejor no nos arriesgamos', advirtió uno de los conductores.
Por la noche, en plena hora pico, se prevé que la media docena de rapiditos disponibles no se darán abasto para cubrir la demanda de pasajeros.
La otra opción de los pobladores es pagar un taxi directo, cuya tarifa oscila entre 150 y 200 lempiras durante el día. En la noche, es otro pisto.
El sábado, dos conductores de rapiditos de la Quezada fueron asesinados en dos hechos distintos perpetrados, presuntamente, por extorsionadores.
Como medida de presión, los transportistas que brindan servicio en ese sector paralizaron sus unidades el lunes.