Un morral con ropa necesaria, colchonetas, algunos enseres de cocina y el dinero justo para el pasaje. Los peregrinos están listos para llegar al Santuario de Nuestra Señora de Suyapa para celebrar el 266 aniversario del hallazgo de su milagrosa imagen.
Hacia los dos hogares de la Reina de Honduras, instalados en la humilde Aldea de Suyapa desde el primer día de la novena, que comenzó el 23 de enero, miles de devotos peregrinos se han hecho presentes para venerarla, agradecerle por los favores recibidos o sencillamente contemplar su majestuosa belleza.
La situación económica y en parte la inseguridad ha privado a los peregrinos a permanecer por más tiempo en compañía de la Morenita.
Este es el caso de don Narciso Martínez, originario de la aldea El Guayabo, municipio de Lepaterique, quien antes se venía estar una semana al lado de su patrona y ahora solo puede quedarse un día.
“Yo tengo mi devoción a la Virgencita. Antes veníamos todos a estarnos con ella, ahora solo vengo yo, con algunos de mis hijos, porque la situación no da para más”, declaró.
En efecto, años atrás, los alrededores del Santuario se convertían en enormes sitios de descanso para miles de devotos que se instalaban inclusive con una semana de anticipación del gran día.
Especial: Virgen de Suyapa
2.5 millones de fieles
Para este año la Feria Nacional en honor a Suyapa espera reunir a unos 2.5 millones de fieles, quienes llegarán para rendirle honores.
Al respecto, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Tegucigalpa, monseñor Juan José Pineda, declaró que como el día de la fiesta solemne cae domingo, será muy bien aprovechado por los peregrinos.
“La madre, la Virgen María bajo la advocación de Suyapa, tiene ese don de convocatoria; Honduras tiene devoción a su patrona. El año pasado vinieron alrededor de 2.3 millones de fieles, en esta ocasión esperamos más, pues la festividad cae un domingo”, manifestó.
De acuerdo al programa, a partir de este viernes se espera una masiva afluencia de fieles, que como es tradición pernoctan en los alrededores del santuario en improvisadas champas. Cabe resaltar que desde el jueves comenzaron a llegar peregrinos de tierra adentro.
María Cleofés Melgar, procedente del municipio de La Esperanza, Intibucá, no se quiso quedar este año sin venir a dar fe de las maravillas que Dios hace por medio de la intersección de la Virgen de Suyapa. Como lo dicta la devoción y el fervor inculcado por su madre, ella tiene 60 años de visitar a la Morena, y no lo hace sola, siempre la acompañan 45 miembros de su familia.
“Yo no voy a dejar la devoción hacia la Virgencita, hasta que sea ella quien me recoja. Venimos con amor a dejarle ofrendas”, manifestó.
Procedente de Taulabé, Comayagua, llegó doña María Laura Pérez, con sus hijos María y César Perdomo a estar dos horas con su madre.
Es fiesta y desde el rincón más remoto de la tierra catracha llegarán los hijos de Suyapa a venerarla.
“Llamamos a la feligresía a que venga a celebrar 266 años de maternidad espiritual en la presencia de la Virgen María de Suyapa, que como reina y soberana es el ejemplo de la fe. Hay que recordar que por María vamos siempre a Cristo”, declaró Víctor Ruiz, vicario del Santuario Nuestra Señora de Suyapa.
ElHeraldo.hn
transmitirá en vivo,
el 3 de febrero a partir de las 10:00 AM, la eucaristía en honor a la Virgen de Suyapa
que se celebrará ante miles de feligreses en el Santuario.
Morenita peregrina, madre de los pobres
Ella también es un signo de fervor, devoción y amparo maternal.
Tallada exactamente igual, con las mismas dimensiones de 6.5 centímetros que tiene la original, encontrada hace 266 años en El Piligüín, la réplica de la imagen de Suyapa es la peregrina de la fe.
Su presencia es un destello de elegancia, real majestad y dignidad, pero sobre todo espiritualidad y piedad para sus hijos devotos.
En su resplandor sobresalen las 12 estrellas que como lo indica La Biblia representan las tribus de Israel.
El ropaje rosa y azul, bordado de fina pedrería, es el de una auténtica soberana y le hacen resaltar su tez morena, sobre su cabeza va una corona, símbolo de su grandeza y se mantiene en actitud orante y manos suplicantes.
Incansable misionera
Si bien es una réplica de la imagen de la Patrona de Honduras, recibe la connotación de una incansable misionera que forma parte de la historia religiosa.
Es considerada madre de los pobres, en honor a los devotos peregrinos que por enfrentar diversas dificultades se les hace imposible visitarla ya sea en su ermita o en su santuario; entonces ella va hacia sus hijos.
“Tenerla a ella es signo de cercanía, de frecuencia, es la madre que no solamente se preocupa, sino que se ocupa de sus hijos, es el signo de la madre peregrina de la ee y al mismo tiempo madre de los pobres”, explicó el sacerdote Víctor Ruiz, vicario del Santuario Nuestra Señora de Suyapa.
La imagen de la peregrina fue tallada por el arquitecto Rivera y su papel misionero inició en 1994.
La réplica se creó con el fin de proteger la estatuilla encontrada en 1747, pero sin restarle importancia y para que tuviera esa cercanía con sus hijos devotos.
La Morenita peregrina ha tenido presencia en los 18 departamentos del país, donde ha hecho valer su carisma misionero de madre abnegada.
Incluso ha recorrido Centroamérica, Estados Unidos y República Dominicana, en su afán de llevar consuelo y bendición a sus hijos que están fuera de las fronteras patrias.
La próxima visita de la Morenita peregrina será la comunidad de El Piligüín, mañana 2 de febrero, en la antesala de su fiesta nacional.
Veneración
En cuanto a la veneración hacia la Morenita, existe un decreto de la Santa Sede donde se declara a Santa María de Suyapa, a través de un breve pontificio, patrona de nuestra República.
“Según copia de un decreto se aprobó un oficio solemne cada 3 de febrero para toda Honduras,. Es así como en todo el país donde hay iglesias católicas debe celebrarse esta fecha de forma solemne”, declaró Carlo Magno Núñez, canciller de la Arquidiócesis de Tegucigalpa.
Este próximo 3 de febrero, la feligresía hondureña celebrará con júbilo el día dedicado a la Patrona de Honduras, la Morena, la Virgen María en la advocación de Nuestra Señora de Suyapa.