Honduras

'Yo no le negaría la atención ni a un colega ni a un paciente”

La galeno víctima de un aneurisma fue dada de alta y se recupera con satisfacción.

07.04.2014

En su rostro apenas se puede ver figurada una sonrisa. En sus flaqueados pasos aún se reflejan las secuelas de la afección a la que sobrevivió. Sin embargo sus palabras muestran la gratitud a Dios y la felicidad por tener vida.

“Gracias a Dios estoy viva, siento que tengo otra oportunidad para enmendar algunos errores de mi vida”.

Estas fueron unas de las primeras palabras que la doctora Rosy Carolina Andino, residente del primer año de ginecología, expresó a EL HERALDO luego de recordar que fue víctima de un aneurisma que borró por completo tres días de sus hermosos 27 años.

Andino sufrió hace unas semanas un aneurisma que ocasionó un severo derrame cerebral de cuarto grado.

Esto le ocurrió luego de atender un parto en el hospital de Especialidades del Instituto Hondureño de Seguridad Social, donde, de forma increíble, se le negó a ella misma la atención especializada por parte de un médico internista.

Tras unas horas de haber regresado a su casa de habitación, luego de ser dada de alta del Hospital Escuela Universitario, Andino aseguró no recordar nada de lo sucedido.

“Yo no me acuerdo del parto, ni de la señora, dicen que terminé de atender el parto y que puse al bebé en la cuna, pero yo no recuerdo nada de eso, solo recuerdo cuando desperté del coma en el hospital pero tres días después”, mencionó entre pequeñas risas.

“Solo recuerdo que me dolía mucho la cabeza y me parpadeaba mi ojo izquierdo, nada más, de ahí solo cuando abrí los ojos y me extrañó que mi mamá estuviera acá, yo no entendía ni porqué yo estaba en el hospital”, relató.

A pesar de que su memoria no recuerda lo acontecido, por ser una profesional de la medicina entendió su fortuna de ser parte del 25% de la población mundial que resiste a un aneurisma y agradece a las personas que hicieron posible el milagro de Dios en su vida.

“Yo estoy muy agradecida con Dios, con los doctores, en especial con el doctor Tulio Murillo (neurocirujano vascular que realizó la operación), al estar en esta sala uno ve cómo quedan los pacientes, a veces no pueden caminar, no pueden hablar ni mover las manos”, explicó.

Afortunadamente, las secuelas de Andino han sido mínimas, ya que solo presenta pérdida de fuerza parcial de su lado izquierdo.

Sin embargo, su afección pudo ser mayor por la falta de atención especializada de inmediato que le fue negada por el internista Wilmer López, a quien Andino quiso enviar un mensaje:

“Si él hizo eso (negarle la atención) algún motivo debió haber tenido, en lo personal yo no le negaría la atención ni a un colega ni a un hijo de un colega ni a un paciente porque para eso se estudia medicina, para salvar vidas”, expresó.

“No siento nada contra él, más bien que Dios le bendiga porque hay muchas personas que lo están criticando ahora por su actuación, pero así como hay personas como él en el Seguro así también hay excelentes especialistas”, agregó.

Ahora solo resta la recuperación de Andino, quien prefiere cambiar la hoja de este capítulo de su vida sin olvidar que su plan de vida será estar al servicio de los pacientes que la necesiten.

“Quiero regresar al postgrado, mi propósito es ese, volver, para terminar de graduarme de especialista”.

“Es una especialidad que a diario uno se llena de alegría al ayudar a traer a un bebé a la vida, es completar ese milagro, esa creación de Dios”, concluyó.