Tegucigalpa, Honduras.- La extorsión en Honduras continúa siendo uno de los principales flagelos que enfrenta el rubro del transporte. Esta vez, la problemática golpeó a la empresa Transporte Lila, que cubre la ruta entre Tegucigalpa y el municipio de Marcala, en el departamento de La Paz.
La empresa Transporte Lila anunció el cierre indefinido de sus operaciones, argumentando que buscan salvaguardar la vida de sus colaboradores debido a las amenazas relacionadas con la inseguridad y el cobro de extorsión.
Los usuarios que tenían previsto viajar se encontraron con un rótulo en el que se les informaba sobre el cierre de operaciones.
La terminal de la empresa está ubicada entre la séptima y octava avenida de Comayagüela y en Marcala, La Paz.
"Por este medio informamos que, a partir de mañana (22 de julio), nuestro establecimiento permanecerá cerrado por tiempo indefinido. Esta ha sido una de las decisiones más difíciles que hemos tenido que tomar; sin embargo, debido a la situación de inseguridad que enfrentamos, nos vemos obligados a priorizar la vida, la tranquilidad y la seguridad de nuestros colaboradores, sus familias, nuestros clientes y la nuestra", señala el comunicado.
Tras el anuncio del cierre de Transporte Lila, agentes de la División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) llegaron al lugar para resguardar las instalaciones.
El rubro, golpeado por la extorsión
Transporte Lila no es la única empresa afectada. En 2016, Transporte Cristina también suspendió sus operaciones debido al mismo flagelo, el cobro de extorisión.
La empresa dejó de operar días después de que uno de sus colaboradores, identificado como Manuel Gómez, fuera asesinado por sicarias que abordaron la unidad haciéndose pasar por pasajeras.
En aquel entonces, la empresa permaneció sin brindar el servicio durante aproximadamente un mes y posteriormente reanudó sus operaciones para atender nuevamente a sus clientes.