Tegucigalpa, Honduras.- Trabajo, carisma o cercanía son solo algunas de las palabras con las que muchos pobladores definen a Nasry Asfura, que este martes 27 de enero asume la presidencia de Honduras con varios retos por delante.
Conocido popularmente como "Tito" o "Papi a la Orden", Asfura nació el 8 de junio de 1958 en el seno de una familia de origen palestino y a sus 67 años se convierte en el mandatario hondureño de mayor edad en llegar a la silla presidencial en la era democrática.
En medio de un clima de polarización política y la incertidumbre en la que se llevó a cabo el proceso electoral, su campaña estuvo alejada de los discursos de confrontación del oficialismo y centró sus propuestas en la generación de empleos, promover la cohesión social y buscar la descentralización municipal para el desarrollo de los 298 municipios del país.
A través de su plan de gobierno "Juntos vamos a estar bien 2026-2030", el proyecto de nación de Asfura se fundamenta en una visión que enlaza la ética pública con la política social y económica.
Frases como "trabajo, trabajo y más trabajo", "Yo no hablo, hago", su famoso grito tras "activar la racha" o la forma en que saluda a la ciudadanía son una muestra de la personalidad de Nasry Asfura, quien llega a la silla presidencial con el desafío de impulsar a un país golpeado económicamente.
"Tito" Asfura fuera de la política
Pero antes de hablar del nuevo presidente de Honduras es necesario centrarse en el empresario y constructor que ha ido afianzando una carrera política que lo ha llevado a la primera magistratura del país.
Desde joven mostró una inclinación por los negocios y por el trabajo duro, un aspecto que ha marcado su trayectoria empresarial y política.
Quienes lo conocen desde sus días de estudiante en el Instituto Católico San Francisco recuerdan a un joven inquieto, responsable, con carácter firme, humilde y una sonrisa contagiosa. En tanto, quienes lo conocen en la política aseguran que esas características no han cambiado.
Inició sus estudios de Ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), pero no la concluyó. Decidió dedicarse desde temprana edad a la construcción junto a su progenitor.
Está casado con Lissette del Cid de Asfura, madre de sus tres hijas: Stephanie, Monique (quien le maneja las comunicaciones en la campaña electoral 2025) y Alexandra.
Diputado, alcalde y presidente
En la historia de la política hondureña ya han existido casos de diputados que han alcanzado la presidencia de la República, sin embargo, nunca un alcalde había llegado al más alto cargo en el país.
El caso de Nasry Asfura es bastante peculiar, pues tras buscar sin éxito la Alcaldía de la capital para el periodo 2006-2010, "Tito" fungió como diputado entre 2010 y 2014, cargo que alternó con el de director del Fondo Hondureño de Inversión Social (FHIS) durante el gobierno de Porfirio Lobo Sosa.
Posteriormente ocupó la silla municipal en dos periodos. Primero entre 2014 y 2018, consiguiendo la reelección para continuar al frente de la capital entre 2018 y 2022.
Tras ocho años administrando el Distrito Central, "Papi a la Orden" se lanzó a la carrera presidencial con el Partido Nacional, que a pesar de obtener más de 1.2 millones de votos perdió ante la alianza encabezada por la presidenta saliente Xiomara Castro.
A pesar del revés electoral, Asfura no desistió en su aspiración por llegar a la silla presidencial y en 2025, tras una reñida contienda con Salvador Nasralla, logró su objetivo tras sumar 1,481,414 votos, convirtiéndose además en el candidato nacionalista más votado en la historia.
Asimismo, Asfura logró un hito en la historia de la política de Honduras, siendo el primer ciudadano en resultar electo en los tres niveles (presidencial, municipal y diputados), logrando un ascenso político que lo ha llevado a dirigir los destinos del país durante los próximos cuatro años. Anteriormente, alcaldes capitalinos como Nora de Melgar y Ricardo Álvarez, ambos del Partido Nacional, buscaron sin éxito la presidencia de Honduras.
Acusaciones de corrupción
Pero el camino político de Nasry Asfura también se ha visto envuelto en polémica y acusaciones por corrupción, debido a una investigación por desvío de fondos de la Alcaldía.
En 2020 el caso ganó notoriedad por la solicitud de un antejuicio por el uso de cheques municipales para gastos personales y transferencias a cuentas privadas.
Asfura sostuvo en todo momento que ese dinero ingresaba a esas cuentas como un mero trámite para agilizar procesos, pero que siempre eran reembolsados.
En 2023 enfrentó restricción como la prohibición de salir del país y además tuvo que pagar una fianza de 22 millones de lempiras, que logró recuperar reafirmando su inocencia y consolidando su imagen de que sus aspiraciones siempre fueron por el interés del pueblo y no por intereses económicos.
Cabe mencionar que "Tito" llega a la presidencia con el apoyo de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, quien en días previos al proceso electoral aseguró que podía trabajar con Asfura por su constante lucha por la democracia de Honduras y llamó a los hondureños a votar por él, al tiempo que anunció que habría repercusiones para el país en caso de ganar otro candidato.