Tegucigalpa, Honduras.- La familia del expresidente Juan Orlando Hernández afirmó que es “absolutamente falso” que el exmandatario tenga responsabilidad en los hechos en los que perdieron la vida cuatro jóvenes en Tegucigalpa, entre ellos Said Lobo, hijo del expresidente Porfirio “Pepe” Lobo Sosa.
A través de un comunicado, la familia Hernández sostuvo que para la fecha en que ocurrió el crimen, el expresidente se encontraba detenido en una prisión federal en Brooklyn, Nueva York, bajo comunicación limitada y monitoreo permanente las 24 horas del día. Asimismo, expresa que comprenden el profundo dolor que representa para cualquier padre la pérdida de un hijo.
En el pronunciamiento, la familia de JOH presentó una relación documentada de acontecimientos con el propósito de que el Ministerio Público investigue, bajo el principio de objetividad, y solicite asistencia judicial internacional para obtener un informe del FBI que consta en el expediente del juicio contra el exgobernante.
De acuerdo con el documento, dicho informe fue mencionado durante una audiencia previa al juicio celebrada el 18 de enero de 2024 ante el juez Kevin Castel en Nueva York. Según el comunicado, ese documento sería clave para evidenciar a los responsables de una supuesta conspiración para dar muerte a miembros no solo de la familia Hernández, sino también de la familia del expresidente Lobo Sosa y a otras personalidades hondureñas.
Precisamente porque creemos que la verdad debe prevalecer, coincidimos plenamente en que estos hechos deben investigarse a profundidad.
— Juan Orlando H. (@JuanOrlandoH) March 12, 2026
Por ello, presentamos a continuación una relación documentada de acontecimientos, con el propósito que el Ministerio Público, con base en el... pic.twitter.com/feoJxnBufH
La familia de Juan Orlando Hernández también aseguró que desde el año 2022 ha estado bajo amenazas de muerte provenientes de grupos de criminalidad organizada, situación que, afirman, fue comunicada en varias ocasiones por órganos de seguridad del Estado y denunciada ante el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), además de haber sido expuesta públicamente en reiteradas ocasiones.
Según el comunicado, durante la audiencia del 18 de enero de 2024, el propio Juan Orlando Hernández informó al tribunal que entre los materiales entregados por la Fiscalía de Estados Unidos existía información sensible proporcionada por el FBI sobre una amenaza de muerte contra su familia.
La familia sostiene que, de acuerdo con esa información, la organización criminal que planeaba los atentados ya había asesinado al hijo de un expresidente. Ante ello, el juez Castel ordenó a la Fiscalía elaborar un informe sobre dichas amenazas, el cual, según el comunicado, debe ser incluido en la asistencia judicial internacional solicitada.
Además, indicaron que esa situación relacionada con el informe del FBI fue comunicada en dos ocasiones por la familia a la Embajada de Estados Unidos en Honduras.
En el documento también se señala que al momento de la muerte de Said Lobo, ocurrida el 14 de julio de 2022, nadie sabía que Fabio Lobo sería testigo en el juicio contra Juan Orlando Hernández, salvo los fiscales y agentes de la DEA. Según el comunicado, en ese momento ni la defensa ni el propio exmandatario conocían quiénes serían los testigos en el proceso judicial.
Finalmente, la familia reiteró su llamado al Ministerio Público para que investigue la existencia del informe del FBI y de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC), con el fin de esclarecer los hechos y señalar a los verdaderos responsables.