Tegucigalpa, Honduras.- El viceministro de la Secretaría de Salud (Sesal), Ángel Eduardo Midence, denunció este jueves una serie de irregularidades en la conformación de las brigadas médicas cubanas que operan clínicas oftalmológicas en Honduras.
Se reveló que dentro del personal contratado se incluyeron electricistas y técnicos en telecomunicaciones con salarios de 1,600 dólares mensuales, financiados con fondos del Estado.
Las declaraciones se dan en el marco de la revisión del convenio suscrito por el gobierno anterior con la República de Cuba, mediante el cual se permitió la instalación de brigadas médicas especializadas, principalmente en el área de oftalmología, en distintas ciudades del país.
“Se comenzó con 88 colaboradores, luego se fue extendiendo; al momento del cierre de este convenio, que enviamos una nota verbal a Cancillería y fue transmitida al señor embajador de Cuba, cerramos con un número de 172, fueron creciendo”, detalló Midence.
El funcionario explicó que, tras una revisión nominal del personal, se identificaron perfiles que no correspondían al ámbito sanitario ni al ejercicio de la medicina.
“Al revisar minuciosamente recurso a recurso, con su ubicación y sobre todo su profesión y la labor que desempeñaban aquí en el territorio, nos damos cuenta que no solamente eran médicos especialistas, sino médicos generales, enfermeras auxiliares, enfermeras profesionales y, sobre todo, llama la atención que hubo contrataciones de electricistas, técnicos en telecomunicaciones y técnicos en otras áreas no relacionadas al ejercicio de la medicina ni al sector salud”, manifestó el viceministro.
De acuerdo con Midence, el estipendio que se pagaba era uniforme en varios casos, incluyendo a personal no médico. “Recordemos que el estipendio que se le daba a los médicos especialistas y médicos generales era el mismo para estos técnicos: 1,600 dólares, más las condiciones de casa que había que garantizar porque estábamos obligados por mandato vía convenio a garantizar vivienda, transporte, el pago de su pasaje aéreo e incluso el pago de sus vacaciones; y si querían llevar equipaje extra, se les pagaban los 20 kilos de más con fondos del Estado de Honduras”, afirmó.
El viceministro comparó estos montos con el salario de los médicos hondureños bajo el estatuto médico vigente, señalando que existe una escala salarial definida por la Secretaría de Salud que incluye la posibilidad de reconocer horas administrativas adicionales.
“Yo solamente debo informar lo que encuentro en el convenio; ya serán los entes reguladores del Estado quienes van a ahondar e investigar. La información ya fue compartida con todos y, al mismo tiempo, necesitamos realizar nuestra rendición de cuentas a Finanzas. Serán los órganos reguladores del Estado quienes procederán conforme a ley”, puntualizó.
En términos financieros, Midence aseguró que la cancelación del convenio representará un ahorro significativo para las arcas públicas.
“Es matemática simple: 1,600 dólares por 172 colaboradores de manera mensual, por 12 meses, da aproximadamente 95 millones de lempiras anuales”, respondió al ser consultado sobre el impacto presupuestario.
Salida
Por su parte, el secretario de Comunicaciones y Estrategia, José Argueta, confirmó que las brigadas médicas cubanas saldrán del país al no cumplir con los requisitos establecidos para este tipo de misiones internacionales.
“Las brigadas médicas deben contar con tres elementos esenciales: que sean gratuitas, que las personas que vengan a brindar esos servicios no permanezcan más de 90 días y que tengan la certificación del Colegio Médico de Honduras. No fueron gratuitas porque se les pagaba entre 1,600 dólares a cada médico cubano; no fueron temporales porque estuvieron por más de un año y siguen en el territorio; y nunca pusieron sus papeles en regla con el Colegio Médico”, expresó Argueta.
Las brigadas cubanas llegaron al país como parte de un convenio bilateral firmado por la administración anterior, bajo el argumento de fortalecer la atención oftalmológica gratuita en zonas vulnerables.