Tegucigalpa, Honduras.- La Secretaría de Salud (Sesal) aseguró que ningún medicamento, insumo o producto vencido que no cumpla con las condiciones requeridas puede ser utilizado o distribuido a los pacientes.
La aclaración surge luego de que se difundieran imágenes sobre medicamentos, materiales y equipo médico ubicados en instalaciones de la institución, algunos de los cuales presentaban deterioro o habían superado su fecha de vencimiento.
De acuerdo con Salud, los bienes observados están "identificados para descarte y no están destinados a la utilización en pacientes ni forman parte de los insumos disponibles para los establecimientos de salud".
La institución explicó, además, que el equipo y la maquinaria nueva que aparecen en las imágenes forman parte de un proyecto financiado mediante un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En cuanto a los bienes deteriorados las autoridades señalaron que el espacio donde fueron encontrados funciona temporalmente como un área para concentrar equipos, mobiliario, insumos y otros materiales que deben pasar por un proceso de baja y disposición final.
La Secretaría sostuvo que, al tratarse de bienes públicos adquiridos con recursos del Estado o recibidos mediante donaciones, su destrucción, retiro o disposición no puede realizarse de manera inmediata, sino que debe cumplir procedimientos administrativos y legales.
Por esa razón, la permanencia temporal de estos bienes dentro de instalaciones de Salud, según la institución, no significa que estén disponibles para su utilización en los servicios.
Sobre las cajas que aparecen en las imágenes difundidas en medios y redes sociales, aclaró que corresponden a empaques vacíos utilizados para transportar vacunas contra el covid-19.
Según la institución, estos empaques eran retirados habitualmente por el proveedor, pero en esta ocasión permanecieron en las instalaciones de la secretaría y, posteriormente, fueron incorporados al proceso de descarte.
Salud también explicó que durante la pandemia recibió vacunas de Pfizer acompañadas del diluyente necesario para su aplicación.
Posteriormente, el fabricante modificó la presentación del producto e incorporó el diluyente dentro de la vacuna, por lo que quedó un remanente que ya no podía utilizarse al no existir vacunas compatibles para su aplicación.
Ese material alcanzó su fecha de vencimiento y, según la secretaría, no está destinado para pacientes ni para distribución a los establecimientos de salud.
La institución informó que ha realizado gestiones para su disposición final, entre ellas la coordinación con una empresa cementera ubicada en San Pedro Sula que cuenta con experiencia en el manejo de este tipo de materiales.