Tegucigalpa, Honduras.- El presidente de la República, Nasry Asfura, sancionó este martes -29 de septiembre- en Casa Presidencial la Ley de Justicia Energética, una reforma que modifica la estructura de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y establece nuevas reglas para el funcionamiento del subsector eléctrico hondureño.
La nueva legislación contempla cambios en la estructura del sistema eléctrico hondureño mediante la creación de tres empresas responsables en diferentes áreas.
La normativa fue aprobada por el Congreso Nacional el pasado 31 de agosto, durante el tercer y último debate, con 78 votos a favor. El decreto contempla una reorganización de la estatal mediante la separación de las actividades de generación, transmisión y distribución.
La normativa también busca reducir las pérdidas que registra el sistema y mejorar el servicio de energía eléctrica que recibe la población.
Con la reforma, la ENEE funcionará como empresa matriz y las áreas de generación, transmisión y distribución serán organizadas en empresas subsidiarias. La estructura mantendrá la propiedad estatal de la empresa y de sus activos estratégicos.
El decreto será remitido a la Empresa Nacional de Artes Gráficas (ENAG), donde se realizará el proceso necesario para su publicación en el diario oficial La Gaceta.
Una vez que el decreto sea publicado en La Gaceta, podrá comenzar la aplicación de la Ley de Energía Eléctrica, de acuerdo con el procedimiento establecido tras su sanción presidencial.
Acto de sanción
Asfura destacó la aprobación de la legislación, impulsada por el Poder Ejecutivo, y señaló que representa un paso para la recuperación de la ENEE.
Sostuvo que la empresa estatal pertenece a los hondureños y aseguró que “con esta ley no se van a resolver todos los problemas, pero este es el primer paso hacia adelante".
Agregó: “Es el gran esfuerzo que debemos hacer para poder recuperar la empresa, que es nuestra”.
En el acto participaron el ministro de la Presidencia, Juan Carlos García; el secretario privado de la Presidencia, Luis Castro; el gerente general de la ENEE, Guillermo Peña Panting; el ministro de Energía, Eduardo Oviedo; y el ministro de Finanzas, Emilio Hernández Hércules.
Sobre la Ley de Justicia Energética
La Ley de Justicia Energética es una amplia reforma al marco legal del sector eléctrico que congela temporalmente la tarifa, reorganiza la ENEE, crea un nuevo operador del sistema y del mercado, modifica las reglas para comprar y vender energía, establece medidas contra el hurto de electricidad y contempla beneficios para determinados usuarios.
El decreto consta de 37 artículos y modifica, entre otras normas, la Ley General de la Industria Eléctrica y la Ley Constitutiva de la ENEE.
El texto legal aprobado contempla medidas de alivio directo a la ciudadanía, entre las que destaca el mantenimiento de subsidios para consumos de hasta 150 kilovatios hora, filtrado por parámetros de zonificación para excluir a sectores de alta plusvalía.
Asimismo, establece la condonación de deudas a usuarios que consuman hasta 250 kilovatios hora previa verificación técnica, la prohibición de contrataciones directas, la obligación de acudir a subastas inversas para la compra de potencia, el tratamiento de las energías renovables en un decreto separado y el compromiso de no incrementar la tarifa en los próximos seis meses.
El decreto aprobado incluyó la obligatoriedad de que los futuros procesos de licitación pública contarán con la veeduría y acompañamiento de organismos de la sociedad civil especializados en transparencia y rendición de cuentas.
Con esta medida se busca erradicar las compras directas y frenar la suscripción de contratos sobrevalorados que han afectado históricamente a la institución.