Para el analista político Julio Navarro, el Partido Liberal debe sufrir una verdadera reingeniería que incluya el retiro honroso de las viejas generaciones.
“No solo deben hacerse a un lado, deben desaparecer, deben convertirse en simples electores”, dijo Navarro.
El partido, relegado a la tercera posición en las elecciones pasadas, “lo primero que tiene que hacer es reencontrarse con su ideología y con sus viejas tradiciones”.
“Necesita un proceso de renovación de su dirigencia porque los viejos varones y varonesas, que todavía comandan los sellos del Partido Liberal, no le garantizan una incorporación de nuevas fuerzas de ciudadanos que puedan asimilar la ideología del partido”, añadió.
Luego apuntó: “El partido tradicionalmente se ha nutrido de la herencia partidaria que se ha dado en las familias de Honduras, pero esa herencia partidaria se ha venido rompiendo desde 1993 y prácticamente colapsó en las elecciones de 2013”.
El Partido Liberal ya no tiene la garantía de que los hijos de sus viejos militantes voten por el partido porque hay nuevas fuerzas políticas.