Tegucigalpa, Honduras.- Lo que parecía una comida preparada con hongos silvestres conocidos popularmente como “choros” terminó en tragedia para una familia en Intibucá.
Una niña de 11 años murió tras sufrir una grave intoxicación, mientras otras 12 personas resultaron afectadas, un caso que mantiene bajo investigación a las autoridades sanitarias.
La menor fallecida fue trasladada en estado delicado al Hospital Enrique Aguilar Cerrato, en La Esperanza, donde permaneció hospitalizada durante varios días.
Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, murió alrededor de las 11:00 PM de este martes a causa de una falla hepática y complicaciones respiratorias derivadas de la intoxicación.
Homer Mejía, jefe de la Unidad de vigilancia de la salud, informó que los afectados presentaron síntomas como náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y diarrea tras ingerir los hongos recolectados en zonas boscosas del departamento.
Equipos de la Secretaría de Salud investigan el origen de los hongos y realizan análisis para determinar si se trata de la especie Amanita phalloides, más conocido como hongo de la muerte, que es altamente tóxica y puede provocar una mortalidad de entre el 10% y el 30%.
Los equipos de respuesta rápida se desplegaron a la zona para recolectar muestras y confirmar si los hongos consumidos contenían toxinas peligrosas.
Entre las hipótesis se maneja que los afectados pudieron ingerirlos sin una preparación adecuada o en cantidades riesgosas.
Por su parte, el director regional de Salud de Intibucá, Óscar Gámez, detalló que los casos se registraron entre el 11 y el 13 de junio, cuando 13 personas fueron atendidas por intoxicación en el centros hospitalario de Intibucá.
De los pacientes, 11 residen en Intibucá, cuatro en Lepaterique; cuatro en la comunidad de Robles (La Esperanza); dos en Santa Catarina y uno en Manazapa, mientras que dos proceden de los departamentos de La Paz y Comayagua, quienes se encontraban de visita en la zona.
Las autoridades confirmaron que actualmente los pacientes se encuentran estables.
Ante esta situación, las autoridades hicieron un llamado urgente a la población a evitar el consumo de hongos silvestres sin la debida identificación.
"Si existe duda sobre si un hongo es comestible o no, es mejor no consumirlo. Este tipo de intoxicaciones puede tener consecuencias graves, incluso la muerte", advirtió Gámez.
En julio del año pasado al menos cuatro menores murieron luego del consumo de hongos en el municipio de San Manuel de Colohete, Lempira.