Honduras entra en la era de Nasry Asfura

Con un acto sobrio y bajo estrictas medidas de seguridad, Honduras se prepara para la juramentación de Nasry Juan Asfura como presidente, con las expectativas de un cambio institucional

  • Actualizado: 26 de enero de 2026 a las 22:19
Honduras entra en la era de Nasry Asfura

Tegucigalpa, Honduras. El hemiciclo del Congreso Nacional luce impecable y listo para que este martes 27 de enero, en una ceremonia con un protocolo poco suntuoso, Nasry Juan Asfura Zablah sea juramentado como el décimo primer presidente en la era democrática de Honduras.

Después de ocho décadas, el palacio legislativo vuelve a ser el escenario de la toma de posesión de un mandatario. Con su decisión de recibir la banda presidencial en este lugar, acompañado únicamente del cuerpo diplomático y de sus más cercanos colaboradores, Asfura envía un mensaje de austeridad desde el inicio de su gobierno.

A pocas horas de la investidura, el centro histórico y las inmediaciones del Congreso Nacional han sido blindados por anillos de seguridad que contrastan con el bullicio de vehículos, transeúntes y vendedores ambulantes que dinamizan el centro de la capital.

Mientras en la noche del lunes en el interior del hemiciclo —que en los últimos días se ha convertido en el epicentro de la toma del poder— todavía se hacían ajustes, en la parte externa se respiraba un ambiente de expectativa y de esperanza de que Honduras reciba un giro de timón tras cuatro años de una anárquica administración de políticos que se denominaban de izquierda.

La toma de posesión en el Congreso Nacional, bajo la modalidad de evitar gastos innecesarios, va acorde con el estilo personal del nuevo mandatario, quien suele evitar los protocolos suntuosos y los trajes de marca, prefiriendo vestir camisas arremangadas, pantalones de mezclilla azules y sus característicos “zapatos burros”, que lo marcan no solo como un hombre de trabajo, sino también como una persona sencilla y respetuosa que rápidamente toma decisiones.

El Legislativo luce listo para la juramentación de Nasry Asfura, quien se convierte en el décimoprimer presidente de Honduras.

De Asfura, según personas que lo conocen, los hondureños no deben esperar un discurso rebuscado, de odio y de recuerdos del pasado, sino un compromiso de “trabajo, trabajo, trabajo”, prometiendo una administración enfocada en la descentralización del Estado, la seguridad jurídica para la inversión y el fortalecimiento de las relaciones internacionales, particularmente con aliados estratégicos.

"Tito" Asfura, el político de “la racha activa”

Debido a que su gobierno arrastrará los antecedentes de corrupción de los gobiernos de Porfirio Lobo Sosa (2010-2014) y de Juan Orlando Hernández (2014-2018 y 2018-2022), la sociedad espera que Asfura pueda poner un alto a la cleptocracia que en las últimas décadas le ha robado la esperanza y un futuro mejor a los hondureños.

En sus últimas entrevistas, el nuevo mandatario ha prometido una reducción del aparato estatal. Incluso, su designada presidencial María Antonieta Mejía detalló que de 113 instituciones solamente quedarán 74, lo cual representará un ahorro de unos 15,000 millones de lempiras.

La búsqueda de la optimización de los recursos en el gobierno entrante es considerada necesaria para mejorar el abastecimiento de medicamentos en los hospitales públicos y la adquisición de material didáctico para los centros educativos.

Nasry Juan Asfura es un reconocido empresario y político hondureño, más inclinado al trabajo que a los protocolos.

Asfura y su gabinete

Asfura, conocido popularmente como “Papi a la Orden”, llega a la presidencia a los 67 años con una imagen de gestor pragmático y cercano a la gente.

Nieto de inmigrantes palestinos y empresario del sector de la construcción, consolidó su carrera política durante sus dos periodos consecutivos como alcalde del Distrito Central (2014-2018 y 2018-2022), donde se distinguió por una agresiva agenda de infraestructura vial.

Llega al poder en su segundo intento. Su primera participación como candidato presidencial por el Partido Nacional fue en los comicios de noviembre de 2021, cuando, al ser vencido por una alianza entre los partidos Libertad y Refundación (Libre), Salvador de Honduras (PSH) e Innovación y Unidad (Pinu), aceptó su derrota y caballerosamente felicitó a Xiomara Castro, candidata electa.

Tras la contienda electoral del 30 de noviembre de 2025, una de las más cerradas en la historia reciente, el Consejo Nacional Electoral (CNE) declaró vencedor a Asfura, candidato del Partido Nacional otorgándole un 40.3% de los votos, por delante del liberal Salvador Nasralla, a quien se le adjudico el 39.5% de los sufragios, mientras que la oficialista Rixi Moncada quedó en tercer lugar.

Con esta decisión, a partir de este día el Poder Ejecutivo estará encabezado por Asfura junto a sus tres designados presidenciales, María Antonieta Mejía, Carlos Flores y Diana Herrera.

Aunque en su última comparecencia ante los medios de comunicación el nuevo presidente mencionó a Mireya Agüero como su canciller, a Emilio Hernández Hércules como ministro de finanzas, Juan Carlos García como ministro de la presidencia y a Luis Castro como secretario de la presidencia, hasta ayer todavía no daba a conocer toda su estructura ministerial.

¿Quiénes podrían ocupar secretarías y cargos clave en el gabinete de Asfura?

Asfura ha manifestado su intención de conformar un “gobierno de concertación”, integrando a técnicos y figuras de diversos sectores para enfrentar los retos económicos del país y restaurar la credibilidad institucional.

Se conoció que la ceremonia de toma de posesión tendrá una duración de 55 minutos, comenzando a las 8:40 am y finalizará a las 9:35 de la mañana.

Una vez, terminada estas formalidades, el presidente se trasladará a Casa Presidencial donde una de sus primeras actividades contempladas en su agenda, es recibir las cartas credenciales de diplomáticos acreditados en Honduras, entre ellos representantes de misiones internacionales y organismos multilaterales.

Asimismo, dará a conocer su estructura ministerial completa y procederá a la juramentación de todos los miembros que la integran.

Este mismo día pretende sancionar algunos proyectos de ley solicitados al Congreso Nacional para agilizar la compra de medicamentos y para la reducción de la mora quirúrgica en los hospitales públicos que golpea severamente la salud de los hondureños.

Con la llegada del nuevo gobernante termina la administración de Castro, quien en a pocas horas decidió premiar a varios altos funcionarios al ubicarlos en instituciones financieras del Estado.

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