Honduras

Maestros podrán optar a cuatro servicios financieros

El profesor que no desee una Cuenta de Ahorro Previsional puede pedir al Inprema ser excluido en un término de 60 días.

07.04.2014

Con el nuevo mecanismo de ahorro, creado con las reformas a la Ley del Inprema, los docentes podrán acceder al menos a cuatro productos financieros y de seguros que antes no gozaban con los colegios magisteriales.

Ernesto Carías, director especialista de ese instituto de previsión, explicó que a todos esos productos se puede aplicar con la Cuenta de Ahorro Previsional (CAP). El afiliado solo deberá escoger a cuál de los cuatro servicios desea aplicar.

Y esto no implicará un gasto adicional para el docente, explicó Carías, pues la prima de los servicios será deducible del 3.5 por ciento que aportará cada maestro. Ese 3.5 por ciento proviene de la deducción del 4 por ciento que hará el Estado a los profesores, en base a su salario mensual de los docentes, el cual es de 10,000 lempiras.

El resto, 0.5 por ciento, será para los colegios magisteriales (50 lempiras) para la cuota mensual que cada maestro pagará al colegio magisterial al que pertenezca.

Antes de la reforma todo el dinero era para los colegios. Incluso había docentes que cotizaban a dos o tres entidades, pero eso se acaba con las reformas.

Carías explicó que el 3.5 por ciento servirá para crear una cuenta de ahorro, que los docentes podrán retirar (incluyendo los intereses devengados) una vez que se jubilen.

Los cuatro servicios

Adicionalmente, el profesor gozará de un seguro de vida de un millón de lempiras.

Esto se sumará al seguro de vida que ofrece el Inprema a todos sus afiliados para garantizar los préstamos personales e hipotecarios.

Hay, además, un servicio que combina un seguro y una inversión, que le permite al afiliado optar a un beneficio de medio millón de lempiras.

“Este consiste en que si un maestro está cotizando a este servicio y logra llegar a 20 años, se le acreditarán estos 500 mil lempiras a su Cuenta de Ahorro Previsional... Si fallece antes de los 20 años entonces ese medio millón se le entrega a su familia al igual que el seguro de vida del millón de lempiras”, amplió Carías.

Actualmente los colegios magisteriales ofrecen un bono de cien mil lempiras (otros dan menos) por concepto de seguro de muerte cuando el docente cumple los 60 años.

También otorgan un seguro médico y por fallecimiento de hijos y cónyuge que ronda entre 20 y 30 mil lempiras.

Otro producto que ofrecerá el Inprema a través del CAP es un seguro de vida por participante de 200 mil lempiras más un seguro de auxilio por cualquiera de los miembros del grupo familiar.

Carías detalló que “por ejemplo, si fallece un hermano o un pariente del docente, tiene derecho a esos 200 mil lempiras”.

El último beneficio es un seguro de gastos médicos. Sin embargo, para eso el Inprema tiene 60 días para hacer una propuesta a la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social.

Todo puede ser ahorro

El director del Inprema reiteró que todos estos nuevos productos son opcionales, cuya prima saldrá del porcentaje del 3.5 por ciento que dará como aporte mensual.

Eso significa que si un docente decide no optar a ninguno de esos cuatro servicios, entonces el 3.5 por ciento de su aporte irá de manera integra a su CAP.

Se le consultó a Carías si el Inprema había hecho cálculos de cuánto costaría cada uno de los servicios de los que habla la reforma y respondió que todo eso aún se analiza.

También se le preguntó si estas reformas benefician más al docente o al Inprema y dijo que “es un beneficio para ambos”.

El especialista argumentó que los colegios magisteriales habían ofrecido servicios de bancos de segundo piso, pero sin la supervisión de ningún ente.

Hoy, dijo, los maestros tienen la garantía de que nos supervisa la Comisión de Bancos y Seguros y eso “nos da respaldo y solidez”.

Carías recordó que en la década de los 90 muchas instituciones bancarias quebraron porque no tenían ninguna supervisión del Estado y miles de personas fueron estafadas.

Entre tanto, la dirigencia magisterial continúa denunciando que estas reformas son un zarpazo a su estabilidad como gremios sindicales. Los colegios magisteriales perderán unos 538 millones de lempiras anuales con estas reformas.