Tras 60 años jugando sobre una cancha polvorienta, esta vez el histórico partido de los engomados se realizará en un atractivo y llamativo campo sintético.
Este juego se ha convertido en una auténtica tradición en los añejos barrios Morazán y Guadalupe de esta ciudad, que forman sus propios equipos para debatirse en un verdadero duelo que muchas veces va más allá de lo deportivo.
Pero lo particular de este partido es que para formar parte del mismo todos los jugadores deben llegar trasnochados y un tanto ebrios, como lo dice uno de los que siempre asiste a disfrutar de este evento.
'El requisito era que todo mundo anduviera de goma y desvelado, y entonces a mitad de tiempo se bebían un octavo, y a veces se les subía y se agarraban', recuerda Alberto Yescas, un habitante de toda la vida del barrio Morazán.
El juego, que inició desde hace varias décadas, se celebra todos los 25 de diciembre y 1 de enero de cada año en el vetusto estadio El Birichiche, donde los engomados vecinos asisten para botar la cruda jugando fútbol.
Uno de sus fundadores fue el exmotagüense Rodolfo Trinidad Ramírez, mejor conocido como ‘Popo’, quien actualmente se encuentra en un estado de salud muy delicado debido a su avanzada edad. Acostado en su cama y apenas con la fuerza y la voluntad para hablar, ‘Popo’ denota emoción en su mirada al tratar el tema y manifiesta: 'Es difícil, no recuerdo, pero eran buenos partidos porque la mayor parte de la gente estaba media bola'.
Su esposa Elvia interviene y agrega: 'él cuándo es que no iba a ir a jugar con todos los bolos del barrio, no fallaba en esos partidos'. Ella menciona que los futbolistas después del juego seguían tomando, por lo que se convertía en una auténtica pachanga. 'Casi todos eran obreros y albañiles, pero en esos encuentros había más vergüenza deportiva, porque esos hombres daban grandes partidos de fútbol', rememora Yescas, quien a sus 78 años dice que nunca se ha perdido este partido y que esta ocasión no será la excepción.
Por su parte, Xiomara Godoy, hija de ‘Popo’, sostiene que su padre siempre ha sido fiel a ese juego, porque allí departía con todos sus amigos del barrio, aunque en el campo se dieran duro, cada quien defendiendo con orgullo su conjunto.
'Mi papá siempre jugó, uy, ni quiera Dios, a él le podía faltar todo menos dejar de ir a jugar todos los veinticinco y primero. Y todavía allí donde lo ve (en su lecho de enfermo) pasa pendiente, porque él pregunta de ese partido', puntualiza Xiomara. 'No les daban dinero, sino guaro', añade, entre risas, doña Elvia.
Origen del nombre
Aunque no existen datos fidedignos de quién lo bautizó como el partido de los engomados, muchos coinciden en que ese nombre se le debe a un turco llamado Rafael Halbum Touche, conocido como 'El Niño Halbum'.
Después de lo anterior, descubrir el porqué del nombre no parece ser tan difícil, pues, de acuerdo a los que han estado en este característico encuentro, al partido se le llama así porque se juega después de las embriagadas del 24 y 31 de diciembre de cada año.
Eduardo Flores Varela, cronista deportivo de Radio América, jugó ese encuentro durante unos 32 años y cuenta que se comenzó a desarrollar como en la década del 50, cuando los jugadores de esa zona que militaban en los equipos de liga Federal y Argentina organizaban este duelo para aliviar las agruras de la noche anterior. 'En los setentas, aproximadamente, todos llegaban borrachos, la gente tirando cuetes y terminaban en pleitos los partidos y algunos ni terminaban. Ya al calor de los goles, del resultado y de los tragos, varios concluían en pleitos hasta en las propias barras', expresa el popular ‘Nicho’.
En este juego estuvieron grandes futbolistas que destacaron en la Liga Nacional como el propio 'Popo' Godoy y 'Cascarita' Brenes, entre muchos más.
En el equipo de la Guadalupe estaban jugadores legendarios de ese sector como Mariano Godoy, German García, Antonio Calderón y Enrique Meza así como el 'Tigrillo' Rosales, quienes mantenían una gran rivalidad deportiva con los del barrio Morazán. 'Estamos hablando de jugadores de los 50, que algunos eran seleccionados nacionales', dice Flores.
Nuevo escenario
Hasta el año anterior, el partido siempre se desarrollaba en un campo polvoriento que, sin duda, al final dejaba más de alguna raspada en los engomados que se hacían presentes.
Sin embargo, esta vez el encuentro contará con la particularidad de que por primera vez se jugará en un campo con grama, puesto que el pasado lunes fue inaugurado el remodelado estadio El Birichiche, que ahora cuenta con un lindo césped artificial.
Para este domingo 25 de diciembre está programado el primer round entre morazánicos y guadalupanos. A la 1:00 PM jugarán los jóvenes, mientras que los más veteranos (el duelo más esperado) se enfrentarán a las 3:00 PM, por lo que se invita a todos los capitalinos a colmar el emblemático El Birichiche.
Sin duda que por todo lo citado anteriormente, el partido de los engomados representa algo más que un simple encuentro deportivo, ya que se ha constituido en una leyenda no solo capitalina, sino que hondureña debido a que rememora una simbólica costumbre de muchos años.