Tegucigalpa, Honduras.- Con la llegada de las lluvias en la mayor parte del territorio, la proliferación del zancudo transmisor del dengue incrementa, por lo que las autoridades hacen el llamado a la población para eliminar los criaderos y así proteger a sus familias.
Cada semana se suman nuevos casos de personas con sospechas de la enfermedad; y hasta la semana epidemiológica 22 (del 31 de mayo al 6 de junio), las autoridades de la Unidad de Vigilancia de la Salud reportaron 113 nuevos contagios.
Con los nuevos casos, la cifra de personas sospechosas con dengue en lo que va del año aumentó a 3,823 casos, de los cuales 66 fueron hospitalizadas porque presentaron cuadros graves de la enfermedad.
Homer Mejía, jefe de la unidad, manifestó que los principales lugares con más casos de dengue son Tegucigalpa, San Pedro Sula, Choluteca, Yoro, Colón y Santa Bárbara.
Mejía lamentó que los menores de 15 años continúan siendo el grupo más afectado por esta enfermedad, por lo que pidió a los padres de familia proteger a sus hijos.
A pesar de que los casos de dengue este año son cerca del 50% menos que los registrados en 2025, las autoridades hicieron un llamado a la población para reforzar las medidas de prevención.
Reiteran que el dengue es una enfermedad que puede complicarse rápidamente si no se detecta a tiempo, por lo que instan a la población a acudir de inmediato a un centro de salud ante síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, así como vómitos o sangrados.
Así mismo, señalan que la eliminación de criaderos del zancudo Aedes aegypti es la principal medida para evitar la propagación del virus, especialmente durante la temporada lluviosa, cuando se acumula agua en recipientes y objetos en desuso.
Entre las principales recomendaciones, las autoridades destacan la importancia de vaciar, lavar y tapar los recipientes donde se almacena agua, como pilas, barriles y cisternas.
También pidieron eliminar objetos que puedan acumular agua, como llantas, botellas, latas y envases plásticos; y mantener limpias las canaletas y techos de las viviendas, así como cambiar con frecuencia el agua de floreros y bebederos de animales.
Dentro de las viviendas exhortan al uso de mosquiteros, repelentes y ropa que cubra la mayor parte del cuerpo también es clave, especialmente en niños y adultos mayores, quienes son más vulnerables a complicaciones.