Tegucigalpa, Honduras.- Durante la última década, más de 3,700 mujeres murieron de forma violenta en Honduras, una cifra que refleja los desafíos que persisten en materia de prevención, investigación criminal y acceso a la justicia en el país.
La información fue dada a conocer este lunes 28 de septiembre por la directora del OV-UNAH, Migdonia Ayestas, durante un foro organizado por el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh), en el marco del décimo aniversario de la Comisión Interinstitucional de seguimiento a las investigaciones de muertes violentas de mujeres y femicidios.
De acuerdo con datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, entre 2016 y 2025 se contabilizaron 3,733 víctimas de muertes violentas de mujeres y femicidios en territorio hondureño.
Edades y zonas de mayor riesgo
Entre las víctimas de los últimos diez años, alrededor del 60% tenía entre 15 y 39 años, de acuerdo con los datos presentados por la directora del OV-UNAH.
San Pedro Sula y el Distrito Central figuran entre los municipios con mayor incidencia, seguidos por Choloma, Juticalpa y Catacamas. Según Ayestas, estos hechos ocurren tanto en zonas urbanas como rurales, principalmente en viviendas y en la vía pública.
Muertes violentas de mujeres en 2026
Las cifras correspondientes a 2026 mantienen bajo preocupación de las instituciones que dan seguimiento a esta problemática, pues el OV-UNAH contabiliza hasta el momento 198 muertes violentas de mujeres y femicidios, además de 17 casos que permanecen bajo investigación por causa desconocida.
"Son entre 215 y 217 las muertes violentas de mujeres que tienen que ver con causas externas", señaló Ayestas.
A esta situación se suman las denuncias relacionadas con vulneraciones a los derechos a la vida, integridad personal y acceso a la justicia, pues entre 2016 y 2025 el Conadeh recibió 15,858 quejas vinculadas con estas situaciones.
En ese sentido, Ayestas señaló que entre el 95% y el 97% de los casos permanecen en la impunidad y planteó la necesidad de fortalecer las investigaciones criminales, además de impulsar acciones de prevención desde la niñez.
Los datos expuestos durante el foro vuelven a colocar la violencia contra las mujeres como uno de los desafíos que enfrentan las instituciones hondureñas, especialmente en materia de prevención, investigación y respuesta judicial.