Tegucigalpa, Honduras.- El Gobierno de Honduras firmó un importante convenio financiero internacional orientado a mejorar la economía nacional frente a la volatilidad internacional y garantizar la estabilidad macroeconómica.
El acuerdo inyectará 100 millones de dólares (equivalentes a 2,670 millones de lempiras al cambio actual) destinados de manera íntegra a robustecer la arquitectura institucional de las finanzas del Estado, atacando debilidades históricas en la recaudación de tributos y optimizando los mecanismos de ejecución presupuestaria.
Los fondos provienen de un préstamo programático de políticas que fue autorizado por el directorio ejecutivo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La operación financiera fue diseñada bajo un esquema de reformas estructurales progresivas, constituyendo el primero de dos desembolsos independientes que se encuentran técnicamente vinculados para amarrar el cumplimiento de metas macrofiscales a mediano y largo plazo.
"Como gobierno, trabajaremos con responsabilidad fiscal por Honduras", expresó Emilio Hércules, ministro de finanzas.
El millonario financiamiento internacional se dividió bajo dos condiciones de crédito diferenciadas con el objetivo de aliviar la carga del servicio de la deuda del país.
El primer tramo, equivalente a 60 millones de dólares, se estructuró con cargo al Capital Ordinario de la entidad financiera, negociado a un plazo de amortización de 20 años, con un periodo de gracia fijado en 5.5 años y una tasa de interés indexada a la tasa SOFR.
Los restantes 40 millones de dólares se pactaron bajo la modalidad de Capital Ordinario Concesional, una de las ventanas de financiamiento más blandas del mercado multilateral.
Este componente específico del préstamo concede al Estado de Honduras un plazo extendido de hasta 40 años para su cancelación total, manteniendo el mismo periodo de gracia y fijando una tasa de interés concesional de apenas el 0.25% anual.
"Honduras fortalece su sostenibilidad fiscal, acabamos de firmar un convenio por 100 millones de dólares para impulsar reformas clave en responsabilidad fiscal, gasto público y sistema tributario", manifestó Julia Johannsen, representante del Grupo BID en Honduras.
Con el ingreso de estos recursos, la Secretaría de Finanzas implementará una reingeniería en la gestión de la tesorería general y en los procesos de contratación pública para erradicar las fugas de capital y la discrecionalidad en el gasto.
La meta fijada en el plan de reformas macrofiscales contempla una racionalización rigurosa de los gastos tributarios de Honduras y una supervisión técnica profunda sobre la efectividad de los incentivos fiscales que se otorgan a los diferentes sectores económicos.
Asimismo, el programa macroeconómico busca elevar el impacto real y la calidad de los proyectos de inversión pública, asegurando que cada lempira destinado a infraestructura cumpla con estándares internacionales de rentabilidad social.
El nuevo esquema de reformas fiscales respaldado por el BID se encuentra estrictamente alineado con las metas macroeconómicas contempladas en el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
De igual forma, los desembolsos complementarán de forma directa las matrices de política fiscal que el Gobierno mantiene bajo supervisión técnica con otros organismos multilaterales de crédito, como el Banco Mundial y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF).