Tegucigalpa, Honduras.- La crisis de agua que está afectando a la capital hondureña tocó las puertas de las clínicas periféricas del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS), que se vieron obligadas a suspender las atenciones debido a la falta del vital líquido.
Los mayores afectados por esta situación son los asegurados que buscan atención médica en las clínicas odontológicas que tiene el Seguro Social, ya que los instrumentos y procedimientos requieren de un flujo de agua permanente para poder operar.
Sin embargo, otras áreas también se han visto afectadas por la problemática que enfrenta todo el Distrito Central.
Ricardo Rodas, presidente de la Asociación de Médicos del IHSS, lamentó la situación, pues debido a la falta del suministro, las autoridades se han visto obligadas a suspender temporalmente la atención médica en áreas críticas de sus clínicas periféricas.
"La UMAPS nos trae ocasionalmente pipas con agua cuando se nos acaba el servicio, pero a veces fallan porque no se dan abasto y llegan tarde. En el IHSS no queda otra alternativa que suspender algunos servicios por la falta del elemento vital", explicó Rodas a los medios de comunicación.
Por las interrupciones imprevistas del vital líquido durante distintas jornadas, el personal se ha visto forzado a paralizar las consultas de forma paulatina.
No obstante, Rodas reconoció que se trata de un problema generalizado que afecta a toda la población capitalina.
Actualmente, las autoridades municipales, a través de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), mantienen el nivel crítico de emergencia hídrica en Tegucigalpa y Comayagüela.
Lo que ha llevado a que los calendarios de distribución ya alcanzan entregas cada 8 días, sumado a una reducción drástica en la cantidad de horas del servicio.
En algunos barrios y colonias, el servicio se distribuye cada 15 o incluso 20 días, situación que ha obligado a reforzar el abastecimiento mediante camiones cisterna.
Ante la falta de lluvias, el panorama no es nada alentador para los capitalinos, pues de acuerdo a las autoridades municipales, si no llueve antes de finales de agosto, los niveles de las represas podrían bajar entre el 15% y el 20% de capacidad.
"En esas condiciones ya no solo hablamos de menos agua disponible, sino también de mayores dificultades para potabilizarla por la cantidad de sedimentos", dijo Julio Quiñonez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC).