Terremoto tras Mundial 2026: Lista de partidos bajo sospecha de amaño y qué pasa con Argentina
El informe aclara que una alerta amarilla no implica que exista manipulación comprobada, sino que funciona como una señal para realizar un análisi
- Actualizado: 23 de julio de 2026 a las 16:23
Mundial 2026 bajo la lupa luego de que se revelara un informe con varios hechos anormales en diferentes partidos.
El Mundial de 2026, considerado por muchos como uno de los más exitosos de la historia, ahora enfrenta cuestionamientos tras la publicación de un informe que expone varias alertas relacionadas con la posible manipulación de partidos.
La investigación, divulgada por el medio estadounidense The Athletic, perteneciente a The New York Times, señala que durante el torneo se registraron siete advertencias vinculadas a eventuales riesgos para la integridad de la competición.
Los datos provienen de un reporte elaborado por el Grupo de Copenhague, una organización internacional dedicada a prevenir, detectar e investigar posibles casos de amaño en eventos deportivos.
Esta entidad supervisó los 104 encuentros disputados en la Copa del Mundo, certamen que concluyó con España como campeona.
Según el resumen difundido por el Consejo de Europa, todos los partidos fueron monitoreados de manera constante, aunque 15 de ellos recibieron un seguimiento más exhaustivo debido a comportamientos considerados atípicos, especialmente en la última jornada de la fase de grupos, cuando varios equipos luchaban por avanzar a la siguiente ronda.
Durante el campeonato se emitieron siete "alertas amarillas", el nivel más bajo dentro del sistema utilizado por el Grupo de Copenhague, además de abrirse investigaciones sobre doce situaciones que podían representar riesgos para la transparencia del torneo.
El informe aclara que una alerta amarilla no implica que exista manipulación comprobada, sino que funciona como una señal para realizar un análisis más detallado de lo ocurrido tanto dentro como fuera del campo. Cabe destacar que Argentina no figura en las acusaciones.
Uno de los casos analizados fue la expulsión del mediocampista sudafricano Themba Zwane en el minuto 84 de un partido del Mundial.
De acuerdo con la investigación, la tarjeta roja coincidió con movimientos inusuales en las apuestas deportivas, lo que motivó que ese encuentro fuera incluido entre los expedientes revisados.
Otro duelo que despertó el interés de los investigadores fue el empate sin goles entre España y Cabo Verde en la fase de grupos.
En ese compromiso, la atención se centró en la plataforma de predicciones con criptomonedas Polymarket, donde se movieron cerca de 4.8 millones de dólares en apuestas relacionadas con la posibilidad de que la selección española no lograra el triunfo.
El compromiso terminó 0-0, resultado que favoreció a quienes apostaron por ese desenlace y llevó a los especialistas a revisar el comportamiento de ese mercado.
El informe también menciona el encuentro entre España y Arabia Saudita, ganado por los europeos con marcador de 4-0.
En ese partido, uno de los episodios examinados fue la prolongada revisión del VAR que terminó anulando un gol de Ferran Torres.
La revisión se extendió durante aproximadamente tres minutos y medio, un tiempo superior al habitual para una acción de ese tipo.
Aunque la decisión arbitral fue considerada correcta, las variaciones detectadas en las apuestas mientras se desarrollaba la revisión hicieron que el incidente quedara bajo análisis.
El caso que más llamó la atención de los investigadores involucró al delantero estadounidense Folarin Balogun.
El atacante fue expulsado en el duelo de dieciseisavos de final frente a Bosnia y Herzegovina, por lo que inicialmente debía perderse el siguiente compromiso de Estados Unidos contra Bélgica.
Sin embargo, la investigación señala que ese mismo día la plataforma Polymarket abrió un mercado preguntando si Balogun jugaría frente a Bélgica, algo que no ocurrió con ninguno de los otros 14 futbolistas expulsados durante el torneo.
La polémica creció cuando el Comité Disciplinario de la FIFA anunció el 5 de julio la suspensión de la sanción al delantero, habilitándolo para disputar el siguiente encuentro.
Según las fuentes citadas por The Athletic, la decisión habría llegado después de la intervención del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo que generó cuestionamientos sobre la independencia del proceso disciplinario.
El Grupo de Trabajo de Integridad de la FIFA, conformado por representantes de la FIFA, el Grupo de Copenhague y el Consejo de Europa, aseguró en su informe final que no encontró evidencias de apuestas sospechosas ni indicios de manipulación en ninguno de los partidos disputados durante la Copa del Mundo.