Honduras

EE UU mantiene advertencia de viaje a Honduras

Desde noviembre del año anterior, el Departamento de Estado advirtió a sus ciudadanos de los peligros de visitar Honduras.

07.04.2014

El gobierno de Estados Unidos advirtió nuevamente a sus ciudadanos de los riesgos de visitar Honduras, debido a los niveles de violencia 'críticamente altos' que se registran en el país.

Esta alerta sustituye a la emitida el pasado 21 de noviembre del 2012, en la que resalta que el crimen y la violencia 'son problemas graves en todo Honduras', recordando que el país tiene la tasa de homicidios 'más alta del mundo'.

Además, asegura que el gobierno 'carece de recursos suficientes para la investigación y el procesamiento de los casos, y para disuadir a la delincuencia'.

Aunque reconoce que los estadounidenses no son objeto de violencia por su nacionalidad y que los turistas pueden visitar zonas arqueológica como las ubicadas en Copán, debido a que ha aumentado la presencia policial.

En la adventencia se agrega que los hoteles y otras instalaciones turísticas también han aumentado la seguridad con la ayuda policial, en respuesta a la violencia que abate al país.

Sin embargo, manifiesta que los 'incidentes pueden ocurrir en cualquier parte', a la vez que lamentó que los 18 asesinatos de ciudadanos estadounidenses ocurridos desde el 2011 a la fecha y que ninguno ha sido resuelto por la policía hondureña.

Al igual que en anteriores advertencias, el Departamento de Estado recomienda a los estadounidenses que estén alerta en 'todo momento y en todos los lugares', pero en particular al entrar y salir de hogares, hoteles, coches, garajes, escuelas y lugares de trabajo.

Asimismo, señala que los cárteles de la droga internacionales mantiene sus operaciones en Honduras y utilizan la violencia para controlar las rutas del narcotráfico en diferentes regiones del territorio nacional.

En la lista del Departamento de Estado, Honduras y El Salvador se mantienen como los únicos países en Centroamérica 'peligrosos de visitar'.

También continúa considerando los departamentos de Atlántida, Colón, Cortés, Copán y Francisco Morazán, como las regiones más violentas del país.