Tegucigalpa, Honduras.- El abandono escolar en el país debe poner en alerta a las autoridades educativas, en virtud de que en el último mes se registrara un incremento significativo en la cantidad de estudiantes que abandonaron las aulas.
De acuerdo al informe del Sistema Integrado de Información Educativa (SIIE) de la Secretaría de Educación, que analizó EL HERALDO a mediados de junio, se contabilizaban un total de 2,711 alumnos desertores en 2026.
Sin embargo, una nueva revisión de los datos refleja que la cifra ya supera los 4,300 estudiantes, es decir, que en un mes alrededor de 1,600 alumnos más dejaron de asistir a clases, lo que evidencia un acelerado deterioro en la permanencia escolar a nivel nacional.
Son un total de 4,394 alumnos los que ya dejaron de asistir a los centros escolares en lo que va de este año; la mayoría son de Cortés (618), Yoro (431), Francisco Morazán (404) y Olancho (384).
Los datos analizados por EL HERALDO revelan que el 54% de los estudiantes que abandonaron el sistema educativo son hombres.
Este indicador comienza a tomar mayor fuerza entre las edades de 12 y 15 años, etapa en la que muchos estudiantes cursan el tercer ciclo de Educación Básica (de séptimo a noveno grado).
En este rango de edad se concentran un total de 1,292 alumnos, es decir, cerca de un tercio del total registrado; de acuerdo a los expertos, esto está muy ligado a factores económicos, sociales y familiares.
Por nivel educativo, los registros muestran que 341 estudiantes de prebásica dejaron de asistir a los centros educativos durante este año, mientras que 2,056 menores de primero a sexto grado abandonaron las aulas.
A esta cifra se suman 705 jóvenes de educación media que tampoco continuaron con sus estudios.
La plataforma muestra además que los menores que asisten a centros educativos públicos son los que más dejan las aulas de clases, esto ligado a problemas económicos; del total de desertores, 3,422 (77%) asistían a escuelas del Estado.
Gerardo Solano, representante del magisterio, advirtió que este comportamiento no es aislado y responde a múltiples factores estructurales que afectan a las familias hondureñas.
"La deserción escolar es un fenómeno multicausal. "Aunque la pobreza continúa siendo el principal factor, también influyen la migración, el trabajo infantil, la inseguridad, los embarazos en niñas y adolescentes", explicó.
A estos factores se suman las limitaciones propias del sistema educativo y el impacto de la crisis económica, lo que reduce las posibilidades de muchas familias de mantener a sus hijos dentro del sistema educativo.
Solano recordó que desde abril de 2026 el magisterio advirtió a las autoridades educativas sobre el incremento en los índices de deserción, sin que hasta la fecha se hayan implementado acciones contundentes para frenar esta problemática.
"Se está cometiendo el mismo error de siempre. Piensan que en reuniones en hoteles o desde oficinas con aire acondicionado se va a resolver el problema, pero están equivocados. Tienen que salir al campo", cuestionó.
El dirigente insistió en que la solución pasa por la implementación de medidas urgentes que atiendan directamente las necesidades de los estudiantes y sus familias, especialmente en los sectores más vulnerables del país.
Entre las propuestas planteadas por el magisterio destacan la agilización del desembolso del programa de matrícula gratis, la entrega de becas escolares y la distribución de kits educativos para garantizar que los niños cuenten con los insumos básicos.
Asimismo, el experto plantea la necesidad de impulsar políticas públicas más atractivas que incentiven a los padres de familia a mantener a sus hijos en los centros educativos, así como la creación de alianzas estratégicas con la empresa privada.