Francisco Morazán, Honduras.- Pérdidas totales dejó un incendio suscitado en una humilde casa ubicada en el barrio La Cruz, en el agrícola y productivo municipio de Tatumbla, al oriente de la capital de la República.
El siniestro inició a eso de las 10:20 de la mañana de este lunes -13 de julio-, en la vivienda de doña Erlinda Casco, una señora de la cuarta edad, nativa de ese término municipal.
La anciana salió desde temprano de su hogar para asistir a una consulta médica al centro de salud del pueblo. En la casa solo quedaba su hijo Edwin, un joven que, según los vecinos, adolece de problemas mentales.
Fueron los propios vecinos quienes alertaron al Sistema Nacional de Emergencias 911 cuando vieron salir bastante humo de la casa, que no era la cantidad de humo que emana un fogón. Rápidamente se dieron cuenta de que de adentro de la vivienda salían llamas, dando aviso a las autoridades.
Salieron ilesos
Los cercanos a la casa de doña Erlinda creyeron en un momento, que ella y su hijo, estaban dentro de inmueble, pero comprobaron que no era así, ya que Edwin estaba alrededor de este.
Doña Erlinda se enteró —estando en el centro de salud— que su casa se estaba quemando. Al llegar, la adulta mayor no pudo contener su llanto, al verla en llamas y con todo perdido.
Elementos del Cuerpo de Bomberos de Honduras llegaron a los minutos de haber iniciado el incendio, pero ya la vivienda se había quemado casi en su totalidad. Las paredes de la casa estaban construidas de bahareque (madera y barro). Asimismo, el artesón estaba diseñado con tablas de madera, por lo que las llamas terminaron muy rápido con la estructura.
Preliminarmente, se conoció que el muchacho de nombre Edwin habría sido quien ocasionó el incendio, voluntariamente o derivado de sus problemas mentales; sin embargo, eso está sujeto a investigación.
Las autoridades municipales de Tatumbla se comprometieron a tenderle la mano a doña Erlinda, y poder reconstruir su casa en un tiempo prudencial.