Tegucigalpa, Honduras.- La persecución de la que fueron objeto las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall García, presidenta del organismo, y Cossette Alejandra López Osorio, por parte del oficialismo, fue una acción reprochada tanto por la sociedad hondureña como por la comunidad internacional.
El jueves pasado, la propia presidenta del CNE informó que ese acoso alcanzó una etapa crítica, al concretarse un intento de captura contra Hall y López. Según reveló la consejera presidenta, fue el embajador de Francia acreditado ante el gobierno de Honduras, Cédric Prieto, quien le tendió la mano para evitar ser aprehendidas de forma ilegal por el oficialismo.
EL HERALDO dialogó con el diplomático francés, Cédric Prieto, quien relató como atendió a esa solicitud de ayuda para evitar la captura de Hall.
¿Cómo sucedió ese episodio singular y apremiante, con relación al pedido de ayuda de la consejera del CNE, Ana Paola Hall?
Aquel día 11 de diciembre, en la noche, cuando ocurrió un requerimiento fiscal con orden de captura en contra de ella y la consejera Cossette López, las consejeras se encontraban en un estado muy complicado, yo diría de pánico, tratando de buscar algún lugar seguro para su seguridad personal y para poder seguir cumpliendo con sus funciones en el Consejo Nacional Electoral.
Yo no estaba en Tegucigalpa, para ese momento estaba en San Pedro Sula, pero me llamaron para saber si eventualmente yo pudiera aceptar acoger a la consejera. Fui llamado por varias personas sobre su situación y también hablé con ella, y le propuse venir a mi residencia para protegerse. Así que le llamé al guardia para que le abriera la puerta y así pasó.
¿Qué fue lo que la doctora Ana Hall le expuso en ese momento? ¿Le dijo que la perseguían o qué fue lo que le expresó?
Sí, me expresó que sí, que le perseguían, que no era la primera vez que ocurría, y bueno, yo lo había observado como embajador, como observador exterior de esas presiones, amenazas contra su persona y eso era público, no es algo que yo estoy inventando. Así que me comentó que había muchas presiones y que esas presiones estaban llegando a un tope, que para ella era muy complicado de aguantar y para quedarse en su domicilio.
¿Ella iba acompañada de su seguridad en el momento de la persecución cuando se produjo la llamada o estaba en su casa?
No, ella no estaba con su seguridad, estaba en un coche con otra persona, pero no con su seguridad personal, no.
¿La seguridad de su residencia pudo observar algo o a algún vehículo que llegara en persecución de ella esa noche?
Eso no lo sé, no estaba en Tegucigalpa en este momento, así que no tengo detalle de la situación de mi residencia. En algún momento ella preguntó a otras embajadas y al final me llamaron y me llamó ella también, así que pudimos concordar con eso.
Aunque todo fue muy rápido durante esa llamada telefónica, ¿usted pensó en las consecuencias políticas y personales que tendría al tomar esa decisión?
En el momento, sinceramente, no. Yo tomé una decisión de manera muy espontánea, conforme con mi conciencia, con mis principios, con mi legado democrático que tengo como francés, como ciudadano de una democracia que tiene derechos humanos muy enraizados en nuestra historia, en nuestra mente. Pero unos minutos después, sí lo pensé.
Por supuesto, que esa decisión llevaría ciertos riesgos, cierta exposición también mi persona, para la embajada en su conjunto, pero bueno, me dije que era una buena decisión que había que tomar en este momento y así que no me arrepiento de haberla tomado.
Pero sí, si lo pensé con diferentes escenarios, pero bueno, como no estaba bajo un requerimiento fiscal, en este momento no estaba perseguida formalmente, en principio no había problema para que viniera a mi casa.
¿En qué momento se reunió posteriormente usted con la consejera Ana Paola Hall?
Yo regresé dos días después, el día 13 (de diciembre). Nos reunimos casi todos los días para hablar un poco, para comentar, pero ella también siguió trabajando mucho con su equipo del CNE, con la otra consejera, Cossette López, que vino a casa también unas veces con otras personas. Así que siguió su trabajo normal, de manera virtual, también con el consejero Marlon Ochoa.
¿Al encontrarse, en ese momento, ella le pidió quedarse por más tiempo en su residencia hasta que pasara la crisis?
Sí, sí me lo pidió, yo le respondí que podía quedarse el tiempo necesario, el tiempo que fuera suficiente para se sintiera segura y para que pudiera hacer lo que tenía que hacer. Debo decir que la sentí con mucha valentía, mucho coraje, estaba con mucha energía, con mucha convicción y motivación para cumplir con sus oficios, sus funciones y eso realmente me impactó mucho; su fuerza de carácter.
En Honduras, su decisión ha sido calificada como muy loable, pero ¿cuál fue la respuesta del gobierno francés sobre esta acción que usted tuvo para el bienestar de la consejera?
Les avisé; era de noche, así que en Francia estaban durmiendo todos, pero les avisé en la mañana del día siguiente, temprano en la mañana. Me brindaron su apoyo, me brindaron el apoyo de mi jerarquía del Ministerio en París y por supuesto me pidieron informaciones sobre la situación y eso hice entonces durante el mes.
¿La Unión Europea tuvo conocimiento de esto también, cuál fue su reacción?
La Unión Europea tuvo conocimiento, sí, exactamente. Tuve mucho apoyo de parte del embajador Gonzalo Fournier, embajador de la Unión Europea, y también estuvimos juntos en eso, para poder ir hasta el final y para que ella se sintiera bien, se sintiera cómoda, segura; estuvimos juntos en eso también.
Personalmente, ¿cómo ha tomado usted este reconocimiento del pueblo hondureño, sobre su acción?
Me siento muy honrado, muy agradecido por la ola de reconocimientos de gratitud que recibí, que realmente para mí es un honor haber podido dar una mano y contribuir de manera humilde, yo diría, a que el proceso electoral pudiera llegar a su finalización.
No fue mi trabajo por supuesto, yo soy testigo de eso, pero realmente me impactó mucho, y lo que me impactó también durante todo ese proceso electoral, es la fuerte movilización de la ciudadanía el 30 de noviembre, que fue a votar de manera muy pacífica, con mucha esperanza, mucha convicción y eso me dio mucha felicidad.
¿Qué día dejó su residencia la consejera Ana Paola Hall?
Se fue el 14 de enero, después de la decisión de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, cuando se dio el recurso de amparo a su favor, entonces ahí consideramos que, a nivel jurídico, estaba segura y que podría salir. Por supuesto, a nivel de su seguridad personal podía seguir vigilada, pero tomamos las medidas necesarias para que pudiera ser vigilada.