Tegucigalpa, Honduras.- Las dificultades para acceder a consultas con especialistas y el desabastecimiento de algunos medicamentos ya forman parte de las principales quejas de los derechohabientes del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Sin embargo, en los últimos días se ha sumado un nuevo problema, las constantes fallas en el sistema informático utilizado para realizar trámites administrativos.
Asegurados denunciaron que las interrupciones en la plataforma están provocando retrasos en procesos como emisión de las boletas de incapacidades, trámites de jubilaciones y validaciones de documentos, entre otros, lo que obliga a muchos usuarios a permanecer durante horas en las instalaciones sin obtener una respuesta.
Las denuncias se concentran en el edificio administrativo ubicado en el barrio Abajo, en Tegucigalpa, donde los usuarios aseguran que el sistema funciona durante pocos minutos antes de volver a quedar fuera de servicio.
Una de las afiliadas relató que acudió a las oficinas en dos ocasiones consecutivas y se encontró con el mismo escenario.
"Allí no hay sistema en el área administrativa, donde atienden los problemas de incapacidad y muchos otros trámites; todo el día estuvimos esperando porque el sistema solo funciona unos minutos y luego vuelve a caerse", expresó la derechohabiente.
De acuerdo a la asegurada, las fallas afectan directamente la validación de incapacidades y los trámites relacionados con las jubilaciones, dos de los servicios más demandados por los afiliados.
Algunos asegurados manifestaron que el tiempo de espera aumenta debido a que los empleados solo pueden atender a los usuarios durante los breves períodos en los que el sistema vuelve a estar disponible.
Las quejas por el funcionamiento del sistema se suman a otros problemas que desde hace varios meses vienen siendo denunciados por los derechohabientes.
Uno de ellos es la dificultad para conseguir citas con médicos especialistas; los pacientes aseguran que, en algunas áreas, los cupos disponibles son insuficientes para atender la demanda, lo que provoca que las consultas sean programadas con varios meses de espera.
A eso se añade la escasez de algunos medicamentos, especialmente los que son para tratar enfermedades oncológicas; situación que ha sido denunciada en diferentes ocasiones por los pacientes.
La combinación de estos factores ha incrementado el malestar entre los afiliados, quienes consideran que las dificultades para acceder a los servicios se han convertido en un problema recurrente en el instituto.