La película "Viento en contra" rescata la memoria entre Honduras y El Salvador

El próximo 3 de septiembre llegará a las salas de cine de Honduras la película “Viento en contra”, inspirada en la guerra de 1969 que enfrentó entre el 14 y 18 de julio a Honduras y El Salvador, un conflicto armado que no debería repetirse nunca

  • Actualizado: 06 de agosto de 2026 a las 00:00
La película Viento en contra rescata la memoria entre Honduras y El Salvador

Tegucigalpa, Honduras.- ¿Qué motivó la guerra entre Honduras y El Salvador en 1969? ¿Por qué fue mal llamada la Guerra del Fútbol?

La historia es esa memoria que le da forma a la construcción de un país. Si no la conocemos, somos ignorantes de nuestro pasado, con el riesgo de volver a cometer los mismos errores en el presente y sentenciar a la repetición nuestro futuro.

Y justamente esa guerra, que sucedió hace 57 años, se ve como un asunto lejano, desconocido y sin importancia. Ha quedado reducida a anécdota en conversaciones informales, donde se ha creído que el fútbol tuvo el poder de provocar una guerra.

Contra viento y memoria: así revive Honduras la guerra de 1969 en "Viento en Contra"

Pero, lejos de esa “historia popular”, la guerra del 69 fue la consecuencia de tensiones políticas y sociales que se venían acumulando desde inicios del siglo XX. Y, como la cuerda de un violín que se rompe cuando la tensión supera su límite, así se rompió la relación entre los dos países centroamericanos.

Mostrar ese episodio de la historia de Honduras motivó al productor Álvaro Matute a utilizar el cine como recurso para contarlo. Así surge “Viento en contra”.

La cinta será estrenada el 3 de septiembre y, para conocer los detalles de la producción dirigida por Douglas Martin, conversamos con el guionista Ángel Matute y el productor ejecutivo de la película, Álvaro Matute.

¿Qué les motivó a contar esta historia inspirada en la guerra entre Honduras y El Salvador y por qué consideran que este es el momento idóneo para presentarla?

Álvaro Matute: Hay muchas historias que se han difundido sobre este tema y la mayoría de ellas son erróneas. Queríamos hacer un proyecto que fomentara la empatía entre los pueblos centroamericanos, que promoviera el perdón, la fe y la búsqueda de la unidad centroamericana.

Y es por eso que realizamos este proyecto.Se entrevistó a muchos historiadores y también a héroes de guerra que fueron parte de esta historia.

La verdad es que estamos muy contentos y creemos que este es el momento justo para estrenarla, ya que el proyecto tiene varios años en espera.

La película tiene un valor de producción muy grande porque es una película de época. Tiene mucho, mucho trabajo en la parte de producción.

Tuvimos que usar aviones de verdad, aviones a escala, maquetas, CGI (imágenes generadas por computadora), y el tema de las armas de época también fue una parte difícil; el equipamiento, los uniformes y todo lo que conlleva esto, para hacer un proyecto tan grande, con un equipo de producción tan numeroso que tenía que desplazarse por todos los lugares fronterizos.

Es importante comentar que la película se grabó en los lugares donde tuvieron lugar esas batallas hace 57 años.

Entonces grabamos en lugares como El Portillo, Ocotepeque; San Rafael de las Mataras; y también en Guarita, Lempira. De igual manera estuvimos en la base aérea, porque ahí fue el primer bombardeo el 14 de julio de 1969. Por cuestiones relacionadas con el control de explosivos y otros elementos utilizados en la producción, también grabamos en lugares controlados, como batallones.

Juan Carlos Ortiz, interpreta a Matías Hernández; Ángel Matute, es el guionista; Álvaro Matute, es el productor ejecutivo, y el piloto Fernando Cerna, interpreta a Fernando Soto Henríquez.

¿Cómo equilibraron el rigor histórico con la necesidad de construir una historia cinematográfica que conecte con el público?

Ángel Matute: Bueno, en este caso nosotros nos enfocamos, más que todo, en lograr que la audiencia conectara con los personajes que desarrollamos. También tenemos personajes históricos como Fernando Soto, Enrique Soto Cano, Matías Hernández, Policarpo Paz y el presidente de Honduras, Oswaldo López Arellano. Entonces nos enfocamos en tratar de entender, explicar y razonar el porqué del conflicto antes, durante y después.

¿Qué tipo de investigación realizaron para recrear los acontecimientos, escenarios y vivencias de las personas que estuvieron involucradas?

Ángel Matute: En este caso se hizo una investigación de aproximadamente dos a tres años. Fuimos a distintas locaciones y museos. También visitamos varias zonas donde la gente vivió este conflicto. Hablamos con historiadores, veteranos de guerra y personas que lo vivieron, quienes nos contaban sus testimonios.

Además, estamos compartiendo algunos de esos testimonios en nuestras redes sociales para que las personas puedan entender y ver este conflicto desde una perspectiva diferente.

Hay tantas historias por contar que nos basamos en lo prioritario, en lo que mejor se acoplaba para narrarlo en una producción cinematográfica y poder brindar un mejor entendimiento de este conflicto.

¿Se ha transformado de alguna manera la visión que ustedes tenían sobre esta guerra desde el inicio del proyecto hasta el resultado final de la película?

Álvaro Matute: Sí, realmente en un conflicto armado todos perdemos. Puede haber culpables, pero ganadores nunca los hay, aunque exista algún triunfador en un conflicto armado.

En este caso, en 1969 hubo un alto el fuego impuesto por la OEA (Organización de Estados Americanos), que fue aceptado primero por Honduras y luego por El Salvador. Entonces realmente no hubo un ganador.

Por eso la película se llama “Viento en contra. La historia en la que todos perdimos”, porque se pierden vidas valiosas, recursos, tiempo; se pierde esa empatía y esa familiaridad que nos une como hermanos centroamericanos.

Entonces creemos que este proyecto fomentará esa hermandad, esa empatía y ese perdón que debe existir entre los pueblos centroamericanos.

Es un proyecto muy grande. Puede ser visto en toda Centroamérica e incluso en El Salvador, porque no muestra vencedores. Muestra que realmente hay que unir a las familias, porque en este caso no solamente se trata de los soldados, sino también de las familias, de los civiles y de cientos de miles de personas que vivieron estas situaciones, y de aprender de esos errores del pasado para que no vuelvan a suceder.

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Samaí Torres
Samaí Torres
Editora de la sección Vida

Licenciada en Periodismo por la UNAH. Máster en Crítica y Comunicación Cultural por la UAH y Máster en Alta Dirección Empresarial por la EOBS y la UCAM. Es periodista cultural de El Heraldo desde 2011.

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