Engaño, planificación y un bebé robado: los detalles del caso María Camila Potosí
La Fiscalía reconstruyó la hipótesis del feminicidio de María Camila Potosí. Estos son los detalles brindados del caso que ha conmocionado a Cali
- Actualizado: 05 de agosto de 2026 a las 16:40
El crimen de María Camila Potosí habría sido planeado con el propósito de apoderarse de la bebé que la joven llevaba en su vientre, con ocho meses de gestación. Esto ha dicho la Fiscalía.
De acuerdo con la investigación, la principal procesada, Juliet Cecilia Angulo, habría ideado el plan para hacer pasar a la recién nacida como su propia hija y así engañar a su pareja sentimental, pese a que años atrás se había sometido a un procedimiento para no tener más hijos.
Durante la investigación, el compañero sentimental de Angulo declaró que desconocía el supuesto engaño y relató que posteriormente recibió mensajes anónimos en los que le aseguraban que los embarazos de la mujer eran falsos y que varios documentos habían sido presuntamente falsificados.
La Fiscalía estableció que el 24 de junio de 2026 Angulo inició conversaciones con Kevin Alexis López para consultar sobre el uso de armas y la posibilidad de retener a una mujer, argumentando que la víctima era responsable de la pérdida de un bebé.
Entre el 3 y el 9 de julio, los implicados intercambiaron mensajes en los que, según el ente investigador, planificaron la forma de inmovilizar a María Camila, el lugar donde ejecutarían el crimen y el pago de cuatro millones de pesos colombianos por participar en el hecho.
El 16 de julio de 2026, María Camila fue llevada hasta un inmueble en Cali, Colombia, donde, según la Fiscalía, fue atacada con un arma cortopunzante y posteriormente sometida a una cesárea artesanal para extraerle a la bebé que esperaba.
Tras el crimen, los responsables habrían envuelto el cuerpo de la víctima en cobijas y sábanas para facilitar su traslado y ocultar las manchas de sangre, mientras continuaban coordinando el pago acordado por la ejecución del delito.
Dos días después del asesinato, familiares de Juliet Angulo identificaron en redes sociales imágenes relacionadas con la investigación y entregaron a la Policía información sobre una sandalia de la víctima que había sido escondida cerca de un lote, elemento que se convirtió en una prueba clave.
La investigación también recopiló evidencia biológica obtenida por el CTI en la vivienda donde habría ocurrido el crimen y en un vehículo presuntamente utilizado por los implicados, fortaleciendo la hipótesis presentada por la Fiscalía.
El 30 de julio de 2026 fueron capturados los cinco presuntos responsables del feminicidio. Posteriormente, un juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial en su contra.