El expresidente del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), Federico Álvarez, aseguró que el gobierno debe derogar impuestos y focalizar los fondos de los programas sociales para mejorar la credibilidad financiera de Honduras ante los organismos internacionales.
'Estamos en un punto de inflexión en el que la economía no resiste la creación de nuevas cargas, pero se debe concentrar en los dos impuestos que pueden dar una respuesta rápido, como el impuesto sobre la renta y la venta. Sin embargo, no se pueden aumentar estos impuestos, mientras no se deroguen otros tributos'.
Álvarez ejemplificó que la Tasa de Seguridad ha ocasionado la fuga de capital hondureño, ya que las empresas han trasladado el manejo de fondos a países como Panamá y El Salvador, desde donde se hacen las transacciones para el pago de empleados y proveedores. Esta medida ya se refleja en la disminución de las reservas internacionales de Honduras.
Para el analista, muchos impuestos no necesariamente significan mayor recaudación, por lo que se debe revisar.
Además considera que las ayudas sociales, como el Bono 10 Mil, no deben manejarse con criterio político sino como un programa técnico de reducción de la pobreza, en el que se focalicen y se controlen a quienes se dan los fondos, porque de lo contrario se vuelve una medida paliativa.
Agregó que es necesario reducir el gasto que se derrocha en el pago de salarios en el Estado, que no significa dejar en la calle a funcionarios del gobierno, sino el que usa para sostener a los activistas políticos.
'Otra medida que debe considerarse, es la de no renovar los contratos que están venciendo, ya que esto mostraría la disposición a reducir el presupuesto destinado al pago de salarios', comentó.
Álvarez se sumó a los sectores preocupados por el préstamo de 2,000 millones de lempiras solicitado al Banco Central de Honduras (BCH), ya que considera que se luchó mucho por lograr la independencia de este ente, que anteriormente era utilizada como la 'caja chica del Estado'.
Tampoco consideró que sea viable para el país la emisión de bonos en el mercado internacional, ya que se debe pagar un alto interes en dólares, para equilibrar el riesgo.
'Me preocupa el año entrante y el próximo gobierno, porque la primera preocupación del nuevo presidente será como pago la planilla, que le impedirá cumplir con su plan ya que la situación económica lo va a asfixiar', expresó el economista.
A pesar del panorama financiero de Honduras, considera que hay posibilidades de lograr uan carta de intenciones con el Fondo Monetario Internacional, si el gobierno toma acciones concretas para la reducción del gasto corriente.