Barcelona, España.- La gestión de Josep María Bartomeu como presidente del Barcelona estuvo marcada por varias polémicas, entre ellas los millonarios contratos que poseían algunos jugadores azulgranas, lo cual con el paso del tiempo ha terminado pasándole factura al equipo.
Uno de esos contratos era el de Lionel Messi, quien en 2017 firmó una renovación que establecía una cláusula de rescisión de 700 millones de euros. Aquello, fue catalogado como un contrato faraónico por parte de la prensa española, sin embargo, Bartomeu se defiende y señala que tomó esa decisión después de ser alertados de que un club europeo, del cual no dio nombre, iba tras los pasos de su estrella.
“Llega el PSG, paga la cláusula y se lleva a Neymar. Esto no entraba en los planes. Había que buscar un sustituto y viene Dembélé. Pero una vez se va Neymar en agosto de 2017 nos llegan una serie de informaciones de que hay otro club que está preparando 400 millones para pagar la cláusula de Messi", comenzó relatando en entrevista con ABC.
"Nos sentamos con Leo y con su padre y les proponemos hacer una renovación de su contrato con aumento de la cláusula hasta 700 millones y es lo que se firmó en noviembre del 2017. Se renueva Messi por una cantidad de salario que me pareció muy lógica, sobre todo por lo que él daba, tanto deportiva como económicamente. Le blindamos porque si pagaron 222 por Neymar, podían pagar 400 por Leo y no le queríamos perder de ninguna manera”, agregó el exdirectivo del Barcelona.
Asimismo, Bartomeu se refirió al episodio del Burofax, en donde Messi en agosto de 2020 hizo llegar una misiva en la que comunicó al Barcelona que no quería seguir vistiendo de azulgrana, sin embargo, el entonces presidente acabó convenciéndole.
“Sí, me envió un burofax, en agosto de 2020, pero yo tenía claro que no podía irse. Messi era fundamental desde el punto de vista deportivo, pero también económico, para el club. Se lo expliqué, le costó un poco, pero entendió que tenía contrato y que no podía irse, por el club. El club necesitaba a Leo Messi. Además, era mi último año y en mi caso yo tenía clarísimo que era imposible. Era el mejor jugador de la historia del mundo del fútbol y tenía que estar con nosotros”, indicó.
Josep María Bartomeu dejó la presidencia del Barcelona en 2020, poco tiempo después de la controversia con Messi y tras la humillante derrota 8-2 ante el Bayern Múnich, la cual movió los cimientos del club.