Hace tiempo que dejó Disney, ya no es más la novia de Justin Bieber, pero Selena Gomez sigue siendo noticia... sin producir escándalos.
Como uno de los ídolos más populares entre los adolescentes, sigue imponiendo el buen ejemplo, pensando en sus fans a la hora de estrenar un CD, aunque la ficción del cine a veces la muestre como la rebelde adolescente de Spring Breakers o una criminal en la nueva película Getaway.
¿Hasta qué punto te preocupas que tus fans entiendan que los personajes de tus películas no se parecen para nada a la verdadera Selena Gomez?
Después de la película Spring Breakers creo que ya lo entendieron. Yo pienso que la mitad de las veces no les dan suficiente crédito a gente de mi edad o los más jóvenes, porque obviamente saben quién soy yo, se dan cuenta que actúo y puedo llegar a interpretar ciertos personajes completamente diferentes a mí.
Es algo divertido, creo que lo disfrutan tanto como yo.
¿Es posible mantener siempre el buen ejemplo, sin generar ningún escándalo como Miley Cyrus, Vanessa Hudgens o Lindsay Lohan?, ¿nunca pero nunca cometiste alguna travesura?
Espero que no... todavía soy joven. No sé si hice algo malo en la vida real, no sé... Cuando tenía siete años me robé un lápiz labial en un negocio...
Justin Bieber también se metió en problemas más de una vez por exceso de velocidad, con su auto. En tu caso, ¿alguna vez te hicieron alguna multa parecida?
Yo voy muy despacio con el auto, trato de conducir con mucho cuidado porque vivo en Los Ángeles y el tráfico es una locura. Tenía 16 años cuando tuve mi primer auto, aunque ni siquiera tenía licencia.
Era un Ford Escape y lo tuve sin usar dos años porque me quedaba más cómodo que mi madre me llevara. Después, a los 18, finalmente saqué la licencia y empecé a conducirlo. Todavía tengo el mismo auto, pero tampoco mejoré demasiado. Digamos que no soy muy buena al volante.
Teniendo en cuenta que tus admiradores te tienen como un buen ejemplo... ¿quién es el mejor ejemplo para Selena Gómez?
Supongo que hay gente diferente por razones diferentes. Hay personas distintas en la vida que nos afectan o tienen cierto impacto en nosotros, ya sea un proyecto o amigos o algún director, gente que aprecio.
Pero mi madre es la que más me empuja para mejorar como persona... y es la que también me lleva de un lado para el otro (Risas).
En un suburbio de Dallas, donde viven menos de 200,000 habitantes en Texas, Selena Gomez nació el 22 de julio de 1992.
El lado hispano viene del padre Ricardo Joel Gómez, pero Selena nunca pudo hablar bien el español porque los padres se separaron cuando ella tenía cinco años y por eso se crió con la madre, la maestra de teatro Amanda “Mandy” Teefey.
Por supuesto, así fue como también eligió el futuro como actriz, apareciendo en el programa infantil de “Barney y sus amigos” cuando apenas tenía diez años.
En cine también tuvo un personaje de poca importancia en la película Spy Kids 3D Game Over, justo antes de entrar en el canal de Disney Channel con un episodio de la serie The Suite Life of Zack & Cody.
Al año siguiente, mientras Selena participaba en tres capítulos de Hannah Montana, en Disney probaron con ella dos series diferentes que nunca llegaron a estrenarse, hasta que dieron en la clave con Wizards of Waverly Place.
Los primeros rumores del noviazgo con Justin Bieber también se confirmaron oficialmente cuando aparecieron juntos por primera vez en una fiesta de los Premios Oscar el 27 de febrero de 2011.
Y después de más de un año, terminaron con el noviazgo en noviembre del 2012, justo cuando ella también estrenaba en cine el dibujo animado Hotel Transylvania, detrás de la voz de la rebelde hija adolescente de Drácula.
Entre tanta fama y popularidad, ¿es un lujo dejar de lado el maquillaje y sentirte cómoda como cualquier jovencita de tu edad?
A mí me encanta estar cómoda cada vez que puedo. Sí, casi todo el tiempo, para ser honesta.
Especialmente si salgo de gira, fuera del escenario estoy en ropa de gimnasia. Incluso hoy, cuando venía del aeropuerto y aterrizamos a las dos de la madrugada, mi primo me vio y me dijo: “pareces un varón”, porque tenía toda la ropa suelta, super informal.
A la par de Ethan Hawke (el ex de Uma Thurman), Selena Gomez protagoniza la súper acción de la película Getaway, donde al intentar robar un auto Mustang se ve envuelta en una aventura de máxima velocidad donde tiene que cometer diferentes crímenes como la gran condición para salvar la vida de la esposa de un corredor de autos.
¿Lo que más te gusta de la película Getaway?
Desde que empecé con Spring Breakers quise empezar a buscar algo diferente. Quería protagonizar una película de acción, la oportunidad de aparentar que sé algo que realmente no tengo idea, como los autos.
¿De verdad no sabes nada de autos?
No sé nada de ese tema, por eso me pareció genial pretender que sabía tanto de autos y tecnología. Pero aprendí muchísimo. Lo bueno fue que corrimos bastante, antes de empezar el rodaje y para cuando tuvimos que filmar la película era lo más normal.
¿Cuál es el auto de tus sueños?
De verdad, no sé tanto de autos. Me siento como una tonta. Ahora tengo un BMW, es el primer auto bueno que tengo y es el primero en el que me animé a llevar a mis abuelos.
¿Es cierto que tu personaje no tiene nombre en la película?
Bueno, se llama Kid (risas). Es algo misterioso.
¿Sentiste cierta presión al tener que protagonizar una película con alguien más grande como Ethan Hawke?
(Riendo) La verdad, me puse muy nerviosa. Pero ayudó bastante que hayamos ensayado mucho con Ethan. Para el momento que empezamos, me sentí más cómoda y él estuvo genial.
Por lo visto pasaste la mayor parte del tiempo detrás del volante, ¿qué hacían cuando las cámaras estaban apagadas?
Los dos practicábamos los diálogos, además de escaparnos a buscar algo bueno para comer (ríe). Siempre terminábamos en un McDonald’s, al menos yo.
Era lo nuestro. Ethan se portó muy bien conmigo. Cuando me veía cansada o muy estresada, se acercaba a animarme. Valió la pena.
Y entre todas las escenas de acción, ¿cuál te dio más miedo?
Tuve mucho miedo cuando Ethan se subió al auto por primera vez en el ensayo. Me dio pánico porque no sabía que podía conducir tan bien.
Empezó a correr como loco y yo pensé “todavía ni empezamos con la filmación y ya me voy a morir”. Es gracioso, porque él mismo me había dicho “nunca hice algo así antes” y por supuesto había sido una broma, para que tuviera más miedo. Fue divertido.
¿Y cómo hiciste para aparentar que tenías tanto miedo en la película?
El director nos hizo sentir todos esos momentos. Hubo veces donde filmamos delante de una pantalla verde donde había cinco hombres que movían el auto para atrás y para adelante, pero no lograban moverlo para nada.
Fue muy gracioso. Era muy extraño, pero nada fácil.
También es la primera vez que te vemos con un arma en la mano, ¿te enseñaron a usarla por lo menos?
Sí, también me dio pánico, porque querían que yo aprendiera sola, porque en la película soy muy joven y no se supone que sea una profesional en el tema. Pero aprendí a sostener el arma bien. Y fue lo más extraño de todo, porque se sintió muy cool.
¿Es bastante fácil encontrar el balance entre el mundo de la actuación y la música?
Ahora mismo estoy en medio del mundo de la música, con una gira. Soy mujer y, por lo tanto, cambio de idea todo el tiempo. Un día me interesa la música y quiero hacer solamente eso y otro día quiero hacer solamente cine.
Pero este es mi último CD por un largo tiempo. Después de la gira, pienso volver a dedicarme a la actuación mucho más. Eso espero.