Internet cada día se vuelve tan necesario que cientos de miles de personas trabajan a diario en el mundo para mejorarlo. Lo mismo pasa con sus canales de distribución.
Este es caso de Harald Haas, un académico británico de la Universidad de Edimburgo que desde 2012 trabaja en un nuevo canal para hacer de Internet cien veces más veloz que 'wi-fi', este lleva por nombre 'li-fi'.
Wifi, también conocido como wireless (conexión inalámbrica) ofrece hoy en día la posibilidad de conectarse a internet con una velocidad de acuerdo a la capacidad de pago (ancho de banda), en espacio de circuito cerrado incluso intramuros de acuerdo a la potencia del servidor.
En tanto que 'li-fi' que proviene de light (luz), es una tecnología que se basa en luces LED (light-emitting diode -o diodo emisor de luz- en español) que se encienden y apagan a una velocidad imposible de detectar por el ojo humano. Dicha señal le permitiría al usuario tener una nevegación o descarga cien veces mayor a la actualidad.
De hecho, se ha comprobado que con este sistema -que está en fase de prueba-, se puede transmitir hasta un gigabit por segundo. Para citar un ejemplo, te podrías descargar una película completa en menos de un minuto.
Pero claro, al ser aún un piloto de pruebas, tiene una desventaja (aunque se trabaja para su solución). La transmisión por wi-fi es muy similar a las ondas de la radio amplitud modulada, es decir, estas se van expandiendo, por lo que le permite de alguna manera tener un rango de señal que traspasa muros.
En tanto que li-fi, es más vertical y sus ondas caen directamente en un rayo de luz, por lo que no puede por ahora pasar muros. Sin embargo, se ventaja es que podría representar un ahorro energético importante para el mundo.
Otra de sus ventajas es que en un futuro todas las lamparas públicas de las ciudades podrían transmitir internet bajo el mismo protocolo, lo que permitiría mayor conectividad.