Tegucigalpa

Transportistas y gobierno, sin acuerdo de incremento

Rubro pretende implementar un cobro de tarifa real de 10.50 al bus amarillo y 16.74 al rapidito. “Es una locura”, dice titular de la DGT

15.01.2014

La zozobra en los miles de usuarios sobre el aumento al pasaje del bus amarillo y al servicio ejecutivo sigue latente esta semana.

La anunciada reunión entre los transportistas y el gobierno, representado por la Dirección General de Transporte (DGT), terminó ayer como comenzó: sin acuerdos.

Luego de varios días de espera y de amenazas de paros en demanda de un incremento a la tarifa, el rubro presentó una propuesta oficial de aumentos a precio del pasaje.

Después de varias horas de diálogo, la reunión no rindió muchos frutos, pues al final ambas partes anunciaron que la decisión de fijar un aumento se definiría la próxima semana.

El presidente del Consejo Nacional del Transporte, Jorge Lanza, manifestó que el único avance había sido la presentación de los costos de operación que fijan los precios para el cobro de una tarifa real.

El transportista hizo oficial la intención del gremio de aumentar en 10.50 el viaje de los usuarios en un bus amarillo y en 16.74 en rapidito.

Lanza remarcó en varias ocasiones que solo se trató de una “presentación de costos” y que sería en una nueva reunión, convocada para la próxima semana, donde se definiría un nuevo precio.

“Hoy presentamos los indicadores de las tarifas reales de acuerdo a nuestros estudios, aún no hemos negociado ningún tipo de aumento”, informó al cierre de la reunión.

Las declaraciones de Lanza fueron avaladas por el titular de la DGT, Blas Ramos, quien reiteró que recibió la propuesta de costos y aumento de las tarifas de los transportistas.

“Los transportistas hicieron su propuesta de costos de operación, habrá una reunión la próxima semana, porque tenemos que revisar los números para ver si son congruentes con la realidad”, dijo.

Una locura

En varias horas de diálogo, empresarios y autoridades no llegaron a ningún acuerdo.

Lo que sí quedó claro para el titular de la DGT es que la pretensión de aumento de los transportistas es una locura.

“He escuchado locuras y la intención de aumentar a 10.50 el precio del pasaje en el bus amarillo”, expresó.

En ese sentido, el funcionario dijo que no hubo ningún tipo de negociación con los representantes del gremio.

“De que ellos pidan este aumentazo a que el gobierno apruebe hay una distancia muy grande”, comentó.

Ramos destacó que como gobierno no hicieron ninguna contrapropuesta, porque quien tiene que justificar la necesidad de un aumento es el sector transporte.

Ramos dejó entrever además la necesidad de alimentar de información a las próximas autoridades, para evitar “sorpresitas”. Reiteró que no existe la posibilidad de revisar las tarifas de los rapiditos.