Tegucigalpa, Honduras.- Seis quebradas ubicadas en distintos sectores del Distrito Central permanecen bajo intervención como parte de las acciones orientadas a reducir el riesgo de inundaciones durante la temporada lluviosa.
Las labores comprenden el retiro de sedimentos, basura, maleza y otros desechos acumulados en los cauces, con el propósito de mejorar el flujo del agua y disminuir la posibilidad de desbordamientos.
Los trabajos se ejecutan en las quebradas Salada, La Soledad, Las Burras, Grande del Norte, Grande del Sur y La Orejona, identificadas como puntos prioritarios debido al historial de inundaciones registrado en las zonas aledañas.
Según la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), las intervenciones forman parte del Plan 99, una estrategia que comenzó a ejecutarse en abril para preparar los cauces antes de los meses de mayor precipitación.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (Simger), explicó que mantener despejadas las quebradas facilita la circulación del agua durante las lluvias intensas.
“Nuestro objetivo es mantener los cauces en condiciones óptimas para que puedan conducir mayores volúmenes de agua durante las lluvias”, manifestó Quiñónez.
El funcionario también destacó que estas acciones reducirán “significativamente el riesgo de desbordamientos y protegiendo a las familias que viven en las zonas más vulnerables de la capital”.
Además del dragado, las cuadrillas ejecutan labores de canalización y retiran obstáculos que limitan el paso del agua y podrían provocar represamientos durante las tormentas.
Las autoridades estiman que las intervenciones beneficiarán a unas 600 comunidades, muchas de ellas ubicadas cerca de quebradas que históricamente han registrado inundaciones durante la temporada lluviosa.
La limpieza de estos cauces también busca reducir los daños en viviendas, calles, puentes y otras estructuras que suelen resultar afectadas cuando las quebradas se desbordan.
Según lo previsto, estas labores comenzarán en las próximas semanas como parte de las acciones preventivas orientadas a disminuir el impacto de las lluvias en los sectores considerados de mayor vulnerabilidad.