Tegucigalpa, Honduras.- Los actuales niveles de almacenamiento de las represas Los Laureles y La Concepción permitirán garantizar la distribución de agua potable en el Distrito Central hasta mayo de 2027, siempre que se mantenga el uso responsable del recurso y se cumpla el calendario de racionamiento cada nueve días.
El alcalde capitalino, Juan Diego Zelaya, aseguró que las reservas disponibles deben administrarse cuidadosamente durante los próximos siete meses, debido a que La Concepción, el embalse más grande de la ciudad, todavía se encuentra por debajo del 50% de su capacidad.
Los Laureles registra niveles de 91.95% y La Concepción apenas alcanza un 43.28%, este lunes 2 de noviembre, a pesar de las lluvias. Esta última represa abastece al 60% de los capitalinos, por lo que su recuperación es fundamental para garantizar el suministro.
"Los Laureles se llenó, pero La Concepción, que es la represa más grande y la que abastece el 60% del agua de los capitalinos, todavía no llega ni siquiera al 50%", explicó Zelaya.
El edil manifestó que las autoridades esperan aprovechar las lluvias que puedan registrarse durante noviembre para incrementar las reservas; sin embargo, aclaró que la planificación municipal contempla que el agua almacenada alcance hasta mayo del próximo año, cuando comenzarían las lluvias más fuertes.
Para cumplir ese objetivo, la Alcaldía mantendrá el calendario de distribución cada nueve días, luego de haber conseguido una reducción desde los 12 días mediante la activación del trasvase de agua desde Los Laureles hacia La Concepción.
"Lo que tenemos almacenado debe durarnos hasta mayo del próximo año. Por eso tenemos que implementar una estrategia de racionamiento y uso responsable, pero también cada ciudadano debe cuidar cada gota en su casa", expresó el alcalde.
Niveles
Por su parte, Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgo (Simger), informó que Los Laureles amaneció con un almacenamiento del 91.95%, mientras que La Concepción registró un 43.28%. Según explicó, la disminución de las precipitaciones ha obligado a aprovechar el agua de Los Laureles para mantener funcionando ambas plantas de tratamiento.
"El agua que tengamos almacenada será con la que tendremos que subsistir durante los próximos siete meses: los dos meses que restan de este año y los próximos cinco, confiando en que en mayo del siguiente año comiencen las lluvias", manifestó Quiñones.
El director agregó que las autoridades esperan que se presente algún fenómeno tropical durante noviembre que permita obtener nuevas precipitaciones.
"Creo que aquí la población debe tener claro que debe acostumbrarse a un calendario de distribución de agua bastante espaciado, por lo que resta de este año y, por lo menos, hasta mediados del próximo año", concluyó.