Tegucigalpa, Honduras.– La represa San José, considerada uno de los megaproyectos hídricos más importantes para la capital, avanzará a costa de lo que muchos califican como una medida descabellada: el recorte de la planilla municipal.
En ese sentido, Juan Diego Zelaya, alcalde capitalino, aseguró que el proyecto está previsto para comenzar a operar en 2028; sin embargo, su impulso financiero estará ligado a la reducción de personal dentro de la comuna capitalina.
“Hay decisiones que hay que tomar, porque o se hace la represa -que es agua estratégica para los capitalinos- o mantenemos una planilla elevada”, explica Zelaya.
Además, el edil capitalino señaló que ante un panorama de protestas constantes en los frente a edificios municipales, la comuna efectuó el pago correspondiente de los derechos adquiridos a todas las personas cuyos contratos no fueron renovados durante la administración 2026-2030.
Decisión que según el funcionario, de ahora en adelante permitiría liberar recursos para financiar la obra hídrica en el sector del El Tablón, en la capital.
Zelaya detalló que hasta 2026, la planilla municipal actual ascendía a 82 millones de lempiras, frente a los 32 millones que, según él, dejó la administración 2014-2022 del actual presidente Nasry Asfura.
"Esto representa un incremento de 50 millones de lempiras al mes, que, en un periodo de cuatro meses, suman 200 millones", apuntó.
En base a eso, aseguró que uno de los pasos inmediatos será levantar la cortina de la represa para captar agua entre septiembre y octubre, con el fin de aprovechar el próximo invierno.
"Debemos levantar la cortina para comenzar a captar agua durante el próximo invierno. Si cumplimos el cronograma, la represa podría llenarse en dos inviernos y, tras el siguiente período lluvioso, conectarse a la planta de la Kennedy", detalló.
Presupuesto y ejecución
La obra, destinada a abastecer a más de 350,000 capitalinos con agua potable cuenta con un presupuesto aproximado de 1,600 millones de lempiras.
Autoridades hicieron hincapié en el costo de la obra registró incrementos de presupuesto año tras año debido a la paralización de los trabajos, ya que la construcción comenzó en octubre de 2021, pero en noviembre de 2024, con apenas un 40% de avance, se detuvo por falta de financiamiento y necesidad de realizar varios ajustes al contrato original.
Inicialmente, estimado en 1,100 millones de lempiras, el proyecto subió a 1,600 millones tras modificaciones contractuales y cambios en el diseño, reflejando los ajustes necesarios para garantizar la ejecución y la funcionalidad de la represa San José.
En la actualidad, uno de los principales retos de esta administración está destinado este año entre 300 y 350 millones de lempiras, monto suficiente para retomar lo pendiente desde la gestión del ex edil capitalino, Jorge Aldana.