De al menos 50 buses rapiditos que pertenecen a la ruta Quezada-Centro, solo la mitad se encuentra ofreciendo sus servicios este lunes.
La razón es la falta de suficientes elementos del Ejército para resguardar cada una de las unidades del servicio urbano.
Hay que recordar que desde la semana anterior los conductores de rapiditos paralizaron el servicio en protesta por el asesinato de dos conductores de la Quezada.
Las operaciones se reanudaron a raíz de que el gobierno de Honduras les prometiera resguardo militar en las unidades, sin embargo, 'no hay agentes suficientes para proveer seguridad en un cien por ciento en los buses', manifestó uno de los transportistas.
El acuerdo consiste en que cada unidad de transporte contará con la presencia de un policía militar.
Esta iniciativa fue aprobada tanto por los transportistas como por los pobladores de la colonia Quezada, quienes dieron a conocer en su momento que se sienten más tranquilos al abordar los buses custodiados por militares.
Sin embargo, este lunes los trabajadores se encuentran de nuevo de brazos caídos debido al incumplimiento por parte de las autoridades encargadas de brindar seguridad.
Ante tal medida, decenas de usuarios del transporte se vieron afectados esta mañana, sin embargo manifiesan su apoyo a los conductores ya que aseguran que es una situación que afecta a todos por igual.
Al menos 25 personas han muerto de forma violenta en unidades del transporte urbano e interurbano en Honduras en lo que va de 2015.
La mayoría de los hechos sangrientos ha tenido como objetivo a conductores de autobuses y podrían estar vinculados al cobro de extorsiones por parte de grupos criminales, según las autoridades.