Tegucigalpa

Muros verdes, la ruta hacia una ciudad más sostenible

Aunque en la capital, por el momento, es mayor la apuesta por esta alternativa en los comercios o zonas privadas, desde la vicealcaldía se mantiene la propuesta de cambiar el gris por el verde de las plantas
02.12.2022

TEGUCIGALPA, HONDURAS.- La alternativa para aumentar las superficies de áreas verdes en zonas urbanas como la capital avanza a través de la propuesta de muros verdes o jardines verticales en estructuras privadas y públicas.

Y es que la iniciativa ecológica, más allá de su aporte estético, genera a través del verde de las plantas una ayuda significativa que puede marcar la diferencia incluso en el combate contra el cambio climático.

“El puente Juan Manuel Gálvez, salida a Valle de Ángeles, ya tiene 521 plantas, también en el edificio de la Policía en la San Miguel y gran cantidad de lugares privados, tengo seis vecinos que tienen sus muros verdes”, detalló Cárlenton Dávila, vicealcalde del Distrito Central.

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El también líder de la Mesa del Cambio Climático estimó que un muro verde de cissus (planta de porte trepador de rápido crecimiento) puede capturar hasta el triple de dióxido de carbono (CO2) en comparación con otras especies, ya que “un metro cuadrado produce el beneficio que produce un árbol”.

Parte de las ventajas es el tiempo de crecimiento, para el caso, para que un árbol alcance unos doce metros se necesitarían unos siete años, con los muros verdes no se necesita tanto tiempo. “Si se le apuesta fuerte, en un año podríamos tener la ciudad cubierta de verde, muros, escuelas, etc... Esa siempre será mi propuesta. Creo que antes del nuevo invierno alcanzaremos 25 nuevos muros verdes”, prometió.

Ante el desorden característico de las ciudades y la ausencia de un plan a corto plazo para cableados subterráneos, los muros verdes evidencian otra ventaja, ya que no entrarían en conflicto con futuras podas.

Para el mantenimiento, indicó que además del apoyo que recibe la Mesa de Cambio Climático, tiene el respaldo de cisternas de la Policía Nacional, fundaciones y amigos de la iglesia a la que asiste para regar las plantas.

Con un sistema de recirculación de agua, un muro verde puede consumir menos agua que un jardín.

Propuesta

Para el arquitecto Allan Betancourth, más allá de cambiar el gris por el verde en zonas abiertas, la propuesta también es ideal para espacios habitables. “Se puede implementar en hoteles o casas, el fin primordial es su aislamiento térmico, sin olvidar las propiedades termoacústicas”, explicó. De acuerdo con el especialista, una fachada verde evita el impacto directo del sol, con ello no se calienta el espacio interno e incluso se podría reducir el uso de ventiladores o aire acondicionado.

Entre las consideraciones, Betancourth resaltó evitar la saturación para prevenir la proliferación de insectos y dar el mantenimiento necesario como el podado. “Hay hiedras que son altas en el consumo de agua si hay un reservorio muy cercano como, por ejemplo, una cisterna”, advirtió.

Sobre el tema, el biólogo Mario Valladares también resaltó que los muros verdes brindan servicios ambientales implementados en varios países comprometidos para el control de la emisión gases provocados por el efecto invernadero.

“Implementar jardines verticales en áreas urbanas ayuda al microclima, para seguir con la innovación es recomendable utilizar especies nativas, por ejemplo, en la capital tenemos un bosque seco subtropical”, aconsejó.

Entre los beneficios, indicó que los muros verdes ayudan a la compactación del suelo al prevenir la erosión y, en consecuencia, a evitar deslizamientos.

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La reducción en la transferencia de calor hacia dentro de un inmueble está garantizada con un muro verde.