Tegucigalpa, Honduras.- Jonathan Joel Aguilar, un hondureño originario de Villa de San Francisco, Francisco Morazán, enfrenta desde 2020 una batalla contra una enfermedad que afectó severamente su visión y que hoy lo mantiene en busca de apoyo para continuar con su tratamiento médico.
Según su testimonio, odo comenzó de manera repentina, sin ardor, picazón ni otro síntoma previo, Jonathan notó que su ojo derecho comenzó a empañarse y con el paso del tiempo, el problema alcanzó también su ojo izquierdo hasta provocarle una pérdida cercana al 85% de la visión.
Ante la desesperación y siguiendo prácticas tradicionales de su comunidad, comenzó a utilizar diferentes remedios naturales con la esperanza de recuperar la vista.
Entre ellos, recuerda haberse aplicado miel de jimerito, ruda, agua de uvas de la montaña, granadilla, agua utilizada para lavar maíz, manteca de garrobo y hasta agua con sal. Sin embargo, asegura que estas prácticas terminaron agravando su situación.
“Lo hice porque en los pueblos es normal hacer eso y otras cosas. Pero eso más empeoró mi situación”, relató Jonathan al recordar los primeros meses de su enfermedad.
En 2021 decidió buscar atención médica y comenzó un largo recorrido por diferentes especialistas. Visitó optometristas, oftalmólogos, neurólogos, otorrinolaringólogos y hasta un psiquiatra, mientras se sometía a distintos exámenes y tratamientos.
Su diagnóstico fue neuromielitis óptica, una enfermedad que afecta principalmente los nervios ópticos y puede provocar una pérdida importante de la visión. Posteriormente, según su relato, también fue diagnosticado con neuropatía.
Durante ese proceso recibió diferentes medicamentos y tratamientos, entre ellos metilprednisolona, interferón beta y lágrimas artificiales, además de medicamentos relacionados con el glaucoma.
Jonathan recuerda con gratitud que familiares, amigos y personas cercanas le tendieron la mano durante los momentos más difíciles, tanto con ayuda económica como con palabras de ánimo para continuar con su lucha.
Sin embargo, la falta de recursos económicos lo obligó a dejar de asistir regularmente a los centros hospitalarios en el 2023, pues para entonces ya había gastado buena parte de sus recursos y dependía del apoyo que otras personas pudieran brindarle.
Por esa razón, Jonathan hace un llamado a los lectores y personas de buen corazón para que le ayuden a cubrir sus gastos médicos y poder regresar a una evaluación especializada.
Quienes deseen sumarse a esta campaña solidaria pueden realizar su aporte a la cuenta BAC 743397961 o comunicarse directamente con Jonathan al número 9597-3164.
El apoyo será destinado a sus gastos médicos y a la posibilidad de iniciar un pequeño emprendimiento de venta de verduras para generar ingresos y seguir con su tratamiento.