El programa municipal Barrios más Seguros ha caído en una degeneración total, según la percepción de las mismas autoridades edilicias.
Y es que en el Juzgado de Policía Municipal reconocen el caos, ilegalidades y arbitrariedades que rodean al proyecto de circuitos cerrados.
El caos y la anarquía en la aplicación de la medida se pueden medir en las decenas de portones metálicos que se levantan -con o sin permiso- en las otrora calles y avenidas de alivio del Distrito Central.
A la fecha, en unas 15 zonas se instalan los polémicos portones, más de 200 denuncias han sido interpuestas en el Juzgado municipal contra el cierre de calles y unas cien más contra las abusivas medidas de seguridad adoptadas.
El proyecto alternativo aplicado en los barrios y colonias supone un conflicto legal entre los principios del derecho a la vida y la libre circulación.
No obstante, a pesar de los frentes de batalla contra el proyecto y que las autoridades admiten el descontrol, las comunidades continúan encerrándose arbitrariamente.
Y aunque la municipalidad advierte que sancionará a los capitalinos que han tomado la ley por sus manos, poco o nada se vislumbra sobre el proceso.
Cierre masivo y caótico
Hace aproximadamente dos meses, EL HERALDO denunció que la modalidad de las trancas y los portones se apoderó incluso de las rutas de descongestionamiento vial.
Ante ello, las autoridades admitieron que han tenido que lidiar con grupos de habitantes que toman medidas arbitrarias para cerrar calles y avenidas.
Para el caso, en seis colonias se retirarían las barreras metálicas por los abusos y desacatos a la libertad de locomoción, anunció Nelson Abdalah, director del programa.
Empero, después de varias semanas que se ventilaron los casos, más parece que los circuitos de seguridad han tomado fuerza y la municipalidad se muestra frágil.
Residencial Plaza es el símbolo perfecto de este conflicto, ya que a pesar que la comuna informó públicamente que los sistemas son ilegales, ya se han instalado en todas las calles secundarias.
Asimismo, los colonos de Lomas del Guijarro Sur culminaron el cierre de las entradas por las calles Roma, Viena, París y Madrid, que representan importantes rutas de alivio.
Lo que es más absurdo es que en esta zona ya existe un proyecto interior de Barrios más Seguros en la calle Ginebra, lo que dejaría un doble circuito de seguridad en la misma zona.
Contiguo a Las Lomas, en la vecina residencial Payaquí, también se ha iniciado un proceso de cierre, lo que vendría a afectar más el tráfico vehicular.
Mientras que en la colonia San Ángel no les bastó con aislar los accesos por los bulevares Fuerzas Armadas (FF AA) y Centroamérica, sino que también cerraron el ingreso por la primera entrada de la Kennedy.
Misión fallida
Cuando a principios del 2011 salió a luz pública que los vecinos de la colonia Los Llanos y Residencial Plaza colocaron portones en los bloques para protegerse de la delincuencia, la noticia impactó en la opinión pública.
Una parte de la ciudadanía no podía creer que la ola de violencia orillara a tomar medidas tan descabelladas, mientras que otros vieron con agrado la alternativa.
Por su parte, los funcionarios municipales se interesaron tanto en la idea que el 26 de noviembre del 2011 pusieron en marcha el programa Barrios más Seguros.
En un principio, la intención era regularizar el fenómeno de los circuitos cerrados para impedir un caos, pues más de una docena de comunidades ya se habían enjaulado.
Empero, precisamente ese es el objetivo en que han fallado las autoridades edilicias.