Tegucigalpa, Honduras.- Unas 30 familias afectadas por los derrumbes en la colonia Villa Unión, en Comayagüela, recibirán ayuda económica de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) para alquilar viviendas temporales.
El apoyo será de 5,000 lempiras mensuales por familia, mientras las autoridades evalúan la estabilidad del terreno y determinan si es seguro regresar a la zona.
Julio Quiñónez, director del Sistema Municipal de Gestión de Riesgos (SIMGER), informó que las familias cuyas viviendas quedaron completamente destruidas recibirán el beneficio durante seis meses, para un total de 30,000 lempiras. En los casos de daños parciales, la ayuda se entregará durante tres meses, con un monto acumulado de 15,000 lempiras.
De las 30 familias beneficiadas, 20 permanecen en albergues y las otras 10 se encuentran en casas de familiares, amigos o conocidos. La asistencia busca facilitar su traslado a lugares más seguros mientras se define una solución para las personas afectadas.
Las autoridades esperan entregar el dinero a los afectados este jueves -15 de octubre-, para que puedan trasladarse a lugares más seguros lo más pronto posible.
Las lluvias mantienen el peligro en la colonia
El funcionario advirtió que las viviendas continúan expuestas mientras no se completen las obras de mitigación necesarias para estabilizar el sector. Por ello, pidió a los residentes no regresar mientras persistan las lluvias.
“Ese muro es mentira que se hace de un día para otro, eso lleva tiempo. Y mientras tanto, está lloviendo, y yo sinceramente les digo de manera muy responsable, necesitamos que la gente no esté ahí ahora”, señaló Quiñónez.
La Alcaldía busca coordinar con la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) la finalización de un muro que permita canalizar el agua y reducir el riesgo de nuevos daños en las viviendas.
Además del dinero para alquiler, la municipalidad apoyará con materiales de construcción a las familias cuyas viviendas presentaron daños menores y que pueden ser reparadas.
La ayuda incluirá insumos como cemento, arena y grava, con el propósito de facilitar las reparaciones cuando las condiciones sean más seguras.
“Yo perdí todo”, el relato de una afectada
Entre las personas que esperan una solución está Martha Sandrez, quien perdió su vivienda durante el derrumbe. La mujer relató que trabaja en el reciclaje y que no imaginaba que su casa terminaría destruida por la corriente de agua.
“Yo trabajo en el contenedor, yo pasaba de trabajar del reciclaje, pero ese día no me tocó trabajar, yo no me esperaba que la casa toda se me iba a deshacer, toda, toda, yo perdí todo”, contó.
Sandrez tiene siete hijos y tres nietos. Cuando ocurrió el derrumbe, los mayores lograron salir corriendo, mientras ella tuvo que cargar a los más pequeños para evitar que fueran arrastrados por el agua.
Aunque considera positiva la ayuda para pagar alquiler, espera que sea temporal, pues la vivienda que perdió era propia y en ella residían varias familias.
Uno de sus mayores temores es encontrar una casa donde puedan vivir todos juntos, ya que son más de 12 personas.
El derrumbe ocurrió hace aproximadamente una semana y destruyó más de 14 viviendas en Villa Unión, dejando a más de 70 personas afectadas que tuvieron que ser trasladadas a un albergue.
Mientras avanzan las evaluaciones y los trabajos de mitigación, las autoridades insisten en que las familias no regresen a las zonas de riesgo hasta que se determine que es seguro hacerlo.