Tegucigalpa, Honduras.- Entre ruinas y pérdidas materiales, descansan los esfuerzos de cientos de familias afectadas por el deslizamiento en la colonia Guillén, al suroeste de Tegucigalpa.
Desde octubre de 2025, al menos 100 familias fueron testigos del colapso de sus hogares debido a la falla que afecta la zona, y hasta la fecha permanecen a la espera de poder regresar a sus viviendas.
Durante su campaña electoral, Juan Diego Zelaya, alcalde del Distrito Central (AMDC), hizo referencia a las familias damnificadas y fallas en la zona de La Guillén y El Reparto y aseguró que restaurar el sector es de sus principales propuesta de recuperación en el Distrito Central.
“Necesitamos obligarnos a prevenir, a partir del día uno, un fondo intocable para prevención y mitigación de desastres recibirá el 7% de todos los ingresos que recibe la alcaldía, como impuestos, tasas, multas y recargos—se destina exclusivamente a este propósito”, aseguró Zelaya,
Asimismo, desde su toma de posesión, Zelaya reactivó diversos proyectos de desarrollo urbano e intervención social, sin embargo, durante un recorrido por la colonia Guillén, los vecinos explicaron a EL HERALDO que aún requieren medidas más contundentes que garanticen su seguridad a largo plazo.
“No podemos vivir con miedo cada vez que llueve fuerte. El alcalde nos ha visitado varias veces desde que nuestras casas comenzaron a ceder, y nos ha brindado apoyos con víveres y asistencia inmediata, pero seguimos a la espera de algún día poder regresar a nuestras casas”, señaló Álvaro Martínez, poblador del sector.
Proyectos
El deslizamiento tiene antecedentes más profundos. Según reportes de la administración anterior, liderada por el exalcalde Jorge Aldana, se habían iniciado proyectos de mitigación para reforzar la zona y prevenir futuros desastres. Sin embargo, estas obras quedaron incompletas o no cubrieron todas las áreas afectadas.
Ante la falta de respuestas concretas de la municipalidad, pobladores advirtieron que podrían organizar manifestaciones para exigir soluciones definitivas. La colonia Guillén sigue esperando que las promesas se traduzcan en acciones tangibles que garanticen la seguridad de sus hogares y familias.