Tegucigalpa, Honduras.- Pese a que los exfuncionarios de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) aseguran que de 2022 a 2025 las pérdidas operativas de la estatal se redujeron en 3.23%, la realidad con cifras oficiales difiere de esos argumentos que evidencian una clara manipulación.
EL HERALDO constató, con base en datos de los boletines estadísticos elaborados por la Gerencia de Planificación, Cambio e Innovación Empresarial del organismo autónomo, que lejos de disminuir estos perjuicios reflejaron un incremento de 1.7 puntos porcentuales al pasar de 33.3% (al cierre de 2021) a 35%.
Los menoscabos en diciembre de 2021 sumaron 3,294.2 gigavatios (GV), que en valores nominales representaron 14,611.4 millones de lempiras, mientras que en 2025 alcanzaron 3,979.2 gigas y L21,429.7 millones.
Al comparar las cifras de estos períodos se reportó una variación de 685 GV y 6,818.3 millones de lempiras. Por tal razón, el informe de resultados presentado el pasado 19 de enero por el exgerente interino de la ENEE, Erick Tejada, no coincide con los cálculos derivados de los reportes mensuales divulgados por la institución encargada de la producción, transmisión, distribución y comercialización de la energía eléctrica.
Desde finales de 2022 entró en operaciones el Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas (PNRP) de la ENEE, el que buscaba bajar los perjuicios técnicos y no técnicos en un 8% para luego definirlo en la mitad, es decir 4%, pero al cabo de un año se situaron en 36.70%, evidenciando un alza de 1.81 puntos porcentuales, informó EL HERALDO.
A 37.77% se elevaron las pérdidas de la estatal eléctrica en 2023, o sea 22,871.98 millones de lempiras.
Al culminarse el contrato del consorcio honduro-colombiano Empresa Energía Honduras (EEH), la reducción y control de pérdidas quedó a cargo de la Unidad Técnica de Control de Distribución (UTCD), pero no hubo muchos avances en estos objetivos en común con el PNRP. Los menoscabos de la ENEE de enero a diciembre de 2024 acumularon 24,335.64 millones de lempiras, que implicaron un 36%. Luego surgió ENEE Distribución como otra de las dependencias enfocadas en bajar los perjuicios operativos de la estatal.
Sin embargo, con todos estos actores, las pérdidas fluctuaron constantemente y persistieron las de tipo no técnicos ligadas al hurto de energía.
Mayor impacto
“Las pérdidas son una de las variables más fuertes que impacta financieramente a la institución y lamentamos que en la pasada administración se hayan incrementado”, manifestó a EL HERALDO el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (STENEE), Miguel Aguilar.
Indicó que “exigimos que los entes contralores del Estado hagan una auditoría forense a todos los recursos que se orientaron al fracasado PNRP manejado por políticos, el exgerente Erick Tejada y directores que poco o nada conocían del esquema de reducción de pérdidas”.
Pese a que esta organización sindical le expresó en reiteradas ocasiones a Tejada que lo reflejado en los sistemas era una elevación de pérdidas, sus dirigentes fueron objeto de ataques por el exfuncionario, recordó.